El pleno del Parlamento Europeo ha apuntado este jueves a la «regularización» extraordinaria aprobada este año por el Gobierno de Pedro Sánchez como un elemento con «efecto llamada» para la invasión de Ceuta los pasados 30 y 31 de julio, en una resolución que de alerta de la «instrumentalización» de la inmigración como arma de «guerra híbrida» y reclama tanto a las autoridades nacionales como europeas «medidas urgentes».
El informe, adoptado con 339 votos a favor, 225 en contra y 16 abstenciones, ha salido adelante en Estrasburgo (Francia), con el apoyo en bloque del Partido Popular Europeo, así como por parte de Renew y la totalidad de los tres grupos de Patriotas por Europa (que incluye a VOX), Conservadores y Reformistas (ECR) y Europa de las Naciones Soberanas (ESN).
En contra, ha votado el grupo de Socialistas y Demócratas (S&D), cuya líder, la eurodiputada del PSOE, Iratxe García, puso como «línea roja» que no se señalara al Gobierno de Pedro Sánchez, y las fuerzas de izquierda —Izquierda Europea y Verdes—, así como parte de los liberales, incluida la eurodiputada del PNV, Oihane Agirregoitia.
El informe adoptado finalmente por los eurodiputados reunidos en Estrasburgo (Francia) «respalda» la carta firmada por 22 líderes de la Unión Europea tras la entrada sin control de casi 80.000 inmigrantes en la que señalaron la «regularización» extraordinaria como factor de atracción para la migración irregular y avisa con ello de que «los cruces masivos incontrolados y la instrumentalización de la inmigración nunca deben generar la percepción de que la entrada ilegal en la Unión Europea puede convertirse en una estancia legal».
Así, el texto advierte de que tal percepción «alienta nuevos intentos y socava la confianza en la política migratoria común de la Unión», y además sostiene que «las políticas nacionales, como las regularizaciones masivas, no pueden adoptarse sin tener en cuenta sus repercusiones en los demás Estados miembro en el espacio Schengen y en el conjunto de la Unión.
En cuanto al papel de Marruecos en esta crisis, el documento respaldado por la Eurocámara pide a las autoridades marroquíes que «asuman sus responsabilidades» y cumplan sus compromisos en materia de control migratorio y cooperación para la devolución de todos los invasores.
En este contexto, los eurodiputados advierten de que esa «asociación» entre la UE y el reino alauí debe basarse en el «respeto incondicional de la integridad territorial» de los Estados miembro de la Unión y, por ello, toda declaración que «cuestione la soberanía española es inaceptable e incompatible con las obligaciones» de un país con esa relación con los Veintisiete.