
Un sindicato de la Policía ha denunciado que el Gobierno y la Cruz Roja están repartiendo más agua a los inmigrantes ilegales que a los agentes desplegados en Ceuta. El Sindicato Unificado de Policía (SUP), a través de su secretario general Carlos Prieto, ha criticado las condiciones en las que trabajan los efectivos de la Policía Nacional en la playa del Trampolín, uno de los puntos más tensionados de la frontera sur tras el asalto migratorio del pasado 31 de julio. Según ha avanzado OkDiario, el sindicato considera que la Administración cuida mejor la asistencia a las personas que han entrado de forma ilegal que a los propios agentes que las controlan.
«Por cada botella de agua que recibe un inmigrante, dos compañeros tienen que compartir la suya», ha afirmado el SUP. Los policías, expuestos durante horas al sol y a elevadas temperaturas, denuncian que en muchas jornadas no reciben suficiente agua ni zonas de sombra por parte del Ministerio del Interior, dirigido por Fernando Grande-Marlaska, ni por la Cruz Roja.
Prieto, que se desplazó a Ceuta para comprobar la situación sobre el terreno, ha señalado que los agentes no piden un trato de favor, sino condiciones mínimas de dignidad para desempeñar su servicio: agua suficiente, áreas de descanso y previsión real ante el calor. «La solución no pasa por comparecencias ni anuncios grandilocuentes. Pasa por gestión, previsión y voluntad política», ha subrayado el sindicato.
Esta denuncia se suma a las críticas de otras organizaciones policiales, como JUPOL y CEP, que han alertado de alojamientos precarios, jornadas interminables, falta de higiene (hasta 70 agentes compartiendo un solo inodoro) y una alimentación insuficiente para los refuerzos enviados a la ciudad autónoma. Mientras tanto, en las zonas donde se concentran los inmigrantes ilegales, la asistencia humanitaria —incluyendo el reparto de agua— se mantiene operativa a través de organizaciones como la Cruz Roja.
El SUP ha reclamado al Gobierno que priorice también a quienes garantizan la seguridad y el orden en la frontera, y ha anunciado que mantendrá la presión hasta que se corrijan estas deficiencias.