
Un niño de dos años habría sido arrojado al mar desde una embarcación de inmigrantes mientras viajaba junto a su madre rumbo a Lanzarote porque estaba llorando, según relató el gerente del Consorcio de Seguridad y Emergencias del Cabildo de la isla, Enrique Espinosa.
Espinosa contó el episodio este jueves en Crónicas Radio, de Lanzarote al ser preguntado por la agresión sexual múltiple sufrida por una mujer durante la travesía de una patera, por la que tres hombres fueron detenidos y enviados a prisión provisional. Según su testimonio, el caso del menor sería uno de los sucesos «todavía más terribles» que han conocido los servicios de emergencias.
«En una embarcación tiraron al agua a un niño de 2 años que estaba llorando con su madre», afirmó Espinosa, quien añadió que los relatos de los pasajeros evidencian situaciones que «rozan la falta de humanidad».
El diario británico The Sun asegura que el pequeño habría sido arrojado desde la embarcación delante de su madre por personas vinculadas al tráfico de inmigrantes, molestas por sus lloros. La noticia se conoce después de que la Policía Nacional detuviera a tres hombres, de 21, 25 y 30 años, como presuntos autores de una agresión sexual múltiple cometida durante una travesía hacia Lanzarote el pasado 16 de septiembre. La investigación permitió localizar además a un testigo que viajaba en la misma embarcación. Los tres arrestados ingresaron posteriormente en prisión provisional.
El relato sobre el menor coincide con varios días de intensa llegada de pateras a Lanzarote. Espinosa aseguró que en solo dos jornadas habían arribado ocho embarcaciones con más de 400 ilegales y que los servicios de emergencia habían atendido a numerosos inmigrantes con deshidratación, hipotermia y golpes.