La espiral de violencia en el centro de menores extranjeros no acompañados (menas) de la Casa de Campo vuelve a situar el foco sobre un recurso que acumula incidentes y polémicas. La Policía Nacional ha detenido a un menor marroquí de 17 años acusado de apuñalar a otro interno, robarle el teléfono móvil y amenazar a trabajadoras del centro, según informa El Mundo.
Los hechos ocurrieron el miércoles 18 de enero sobre las 09:30 horas. Según fuentes policiales y testigos del recinto, el detenido atacó con un cuchillo a otro menor tras una discusión porque supuestamente no le dejaban dormir. El agresor habría lanzado varias cuchilladas dirigidas al rostro de la víctima, que logró protegerse con el brazo y sufrió un corte. Durante el altercado también profirió amenazas contra una educadora.
Al día siguiente, el mismo menor habría sustraído el teléfono móvil a otro interno, exigiéndole 50 euros para devolvérselo. El dispositivo no ha sido recuperado. Tras el aviso de los vigilantes de seguridad, agentes acudieron al centro y procedieron a su detención por presuntos delitos de robo con violencia, lesiones y amenazas. El joven fue trasladado al Grupo de Menores (Grume).
Este lunes, además, la Policía volvió a intervenir en el recinto tras una pelea entre internos que terminó con otro menor detenido. Según fuentes policiales, en los últimos días la Consejería ha trasladado al centro a una decena de adolescentes considerados altamente conflictivos, lo que ha incrementado la tensión tanto dentro como fuera de las instalaciones.
Trabajadoras del propio centro denuncian que muchos episodios «se intentan tapar» y cuestionan la gestión del recurso. Colectivos vecinales y asociaciones como Mayores y Familia reclaman explicaciones públicas sobre el perfil de los menores trasladados a la Casa de Campo, uno de los enclaves más emblemáticos y turísticos de Madrid.