
El Ministerio de Transportes encargó 350 pines para celebrar el proyecto anunciado por Óscar Puente de elevar hasta los 350 kilómetros por hora la velocidad de la línea de alta velocidad entre Madrid y Barcelona. Los distintivos costaron 1.266,67 euros, IVA incluido, pese a que el incremento todavía no se ha ejecutado.
Puente presentó el plan el 17 de noviembre de 2025. Durante el anuncio, sostuvo que el trazado de la línea Madrid-Barcelona podía asumir esa velocidad sin necesidad de modificarlo.
«Tenemos otras líneas de alta velocidad en España en las que ir a 350 con el actual trazado no sería posible; mientras que el trazado actual, sin tocarlo, de la Madrid-Barcelona permite ir a 350 por hora», afirmó.
La celebración llegó apenas 24 horas después. Un vídeo difundido por la cuenta de TikTok de La Moncloa mostró al ministro colocando los pines sobre la mesa del Consejo de Ministros para repartirlos entre los integrantes del Ejecutivo, detalla El Debate.
«Este es un pin conmemorativo del anuncio que hicimos ayer de transformar la alta velocidad española a una velocidad de 350 por hora», explicó Puente. «Es una sorpresa para todo el Gabinete. Quería que lo tuvieran porque forman parte del Gobierno que lo hizo posible», añadió.
Según la información facilitada por la compañía encargada de fabricarlos, Transportes adquirió 350 unidades por un importe total de 1.266,67 euros. El Gobierno conmemoró así como un logro una actuación que, nueve meses después, continúa pendiente.
El proyecto quedó condicionado por la crisis ferroviaria posterior al accidente de Adamuz, ocurrido dos meses después del anuncio y en el que murieron 46 personas y alrededor de 150 resultaron heridas. Desde entonces, Adif mantiene numerosas restricciones de velocidad en distintos puntos de la red.
La línea Madrid-Barcelona no sólo continúa lejos de alcanzar los 350 kilómetros por hora anunciados por Puente, sino que acumula limitaciones que afectan a los tiempos de viaje. La propia página de Renfe señala que el trayecto directo más rápido entre ambas ciudades tarda tres horas y dos minutos.
La cifra contrasta con el horizonte planteado por el ministro durante la presentación del proyecto. Puente aseguró entonces que la renovación de la línea y la construcción de nuevos accesos ferroviarios permitirían reducir el trayecto por debajo de las dos horas.
«Hoy es un día de punto de partida en el que pasamos de estar a la defensiva a la ofensiva para progresar en la infraestructura ferroviaria y mantener a la alta velocidad española a la cabeza del mundo», proclamó.
También anunció el inicio de la renovación de la línea tras concluir los trabajos en la Madrid-Sevilla. «Esto supondrá menos de dos horas de viaje, gracias a la renovación y a los nuevos accesos a ambas ciudades, con más fluidez en los accesos y más flexibilidad cuando haya incidencias», afirmó.
Por ahora, el AVE a 350 kilómetros por hora permanece en los anuncios del Gobierno y en los pines que Puente repartió entre sus compañeros de Gabinete. En las vías, el viaje más rápido entre Madrid y Barcelona supera todavía las tres horas.