
La creciente presión sobre la seguridad en Palma ha quedado en evidencia tras dos operativos policiales que se han saldado con armas intervenidas, drogas incautadas y cerca de medio centenar de denuncias en apenas unos días.
Los dispositivos, desarrollados por la Policía Local en el barrio de Camp Redó y en el polígono de Llevant, se centraron en el control del orden público, la seguridad vial y el cumplimiento de las ordenanzas municipales.
El primer operativo, desplegado en Camp Redó, dejó una treintena de denuncias de tráfico tras la inspección de 30 vehículos. Entre las infracciones detectadas, destacan 17 casos de ITV caducada y siete vehículos sin seguro obligatorio, además de otras sanciones por incumplimientos básicos de circulación.
Como consecuencia de estas irregularidades, seis vehículos fueron retirados por la grúa municipal, evidenciando el nivel de incumplimiento detectado en la zona.
Durante el mismo dispositivo, los agentes también levantaron actas por tenencia de drogas y por portar armas prohibidas, entre ellas una defensa extensible y una navaja, lo que añade un componente de riesgo a la situación.
El segundo operativo, llevado a cabo de madrugada en el polígono de Llevant, se centró en el control del orden público y el descanso vecinal. Allí, los agentes intervinieron ante concentraciones de personas consumiendo alcohol en la vía pública, lo que derivó en 14 denuncias adicionales.
En total, casi medio centenar de sanciones en dos actuaciones que reflejan un escenario cada vez más tensionado en determinadas zonas de Palma, donde las autoridades intensifican los controles ante el aumento de conductas incívicas y situaciones de riesgo.