
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien ahora niega conocer a Cristian Corvillo, contó con el empresario cordobés en la campaña que le devolvió la Secretaría General del PSOE en mayo de 2017. Corvillo conducía al candidato en desplazamientos por Andalucía mientras tenía pendiente en Ferraz un expediente de expulsión del partido. Según fuentes socialistas citadas por El Español, la dirección federal dejó el expediente sin tramitar tras la victoria de Sánchez.
El expediente tuvo su origen en la disputa por la candidatura municipal de Peñarroya-Pueblonuevo en 2015. La agrupación local eligió a Corvillo como cabeza de lista con un 76,6% de respaldo en la asamblea. Su candidatura llevaba de número cuatro a la exalcaldesa Luisa Ruiz, entonces investigada en la operación Rocket. Aunque Ruiz se retiró de la lista, el PSOE cordobés anuló la candidatura y designó a José Ignacio Expósito. La ejecutiva local dimitió en bloque después de que la dirección andaluza desestimara su recurso.
Ruiz acabó presentándose a las municipales al frente de Unión Demócrata Peñarriblense. Corvillo respaldó su candidatura, según El Español, aunque su nombre no figura en la lista proclamada por la Junta Electoral. A raíz de ese apoyo, la dirección provincial del PSOE abrió el expediente para expulsarlo. La dirección andaluza avaló la iniciativa y el expediente llegó a Ferraz, donde correspondía resolverlo a la Ejecutiva Federal.
Con el expediente pendiente, Corvillo se incorporó a la campaña de Sánchez, a quien se había enfrentado en las primarias de 2014 al apoyar a Eduardo Madina. El 25 de abril de 2017, durante un acto en Córdoba, el entonces candidato agradeció el «trabajo silencioso» de varios miembros de su plataforma y mencionó a Corvillo por su nombre. El empresario estaba sentado en primera fila, a dos asientos de Sánchez.
El 19 de marzo de 2025, el senador Alejo Miranda de Larra preguntó a Corvillo en la comisión de investigación del caso Koldo si Sánchez había intervenido para evitar su expulsión. El empresario se acogió a su derecho a guardar silencio durante la comparecencia. Ese mismo día, el PP difundió un comunicado en el que atribuyó directamente la intervención a Sánchez y aseguró que «le salvó de un expediente de expulsión del partido».
La Guardia Civil detuvo a Corvillo este jueves en una nueva pieza del caso Koldo y lo dejó en libertad horas después. Preguntado por el operativo tras la Cumbre Iberoamericana, Sánchez respondió «No conozco a ninguna de esas personas y ninguna fue mi chófer», según recogió elDiario.es. El PSOE de Córdoba confirmó ese mismo día que Corvillo sigue afiliado como militante de base.