
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha convertido la crisis de la vivienda en uno de los principales argumentos de su campaña para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Sin embargo, el propio dirigente socialista es propietario de dos viviendas en Madrid y declaró ingresos anuales de 12.845 euros procedentes del alquiler de inmuebles, según la documentación patrimonial presentada ante el Congreso de los Diputados en 2023.
La información, recogida por ABC, cobra especial relevancia después de que Sánchez haya intensificado sus críticas contra la especulación inmobiliaria y los denominados fondos buitre, a los que responsabiliza de buena parte de las dificultades de acceso a la vivienda.
Durante un reciente acto electoral en Dos Hermanas (Sevilla), el presidente defendió la necesidad de aprobar políticas de vivienda «sin fecha de caducidad» y prometió que un nuevo Gobierno progresista reforzaría las medidas destinadas a proteger a propietarios e inquilinos.
La declaración de bienes presentada por Sánchez en 2023 recoge dos viviendas en Madrid, una de su exclusiva propiedad y otra compartida al 50% con su esposa, Begoña Gómez. La primera fue adquirida en 1992, mientras que la segunda fue comprada en 2008. Sobre esta última pesaba una hipoteca con aproximadamente 61.786 euros pendientes de amortización cuando presentó la documentación.
El dirigente socialista también declaró dos plazas de aparcamiento en la capital, una de ellas de su propiedad exclusiva y otra compartida al 50%. A estos activos se sumaban 12.845 euros anuales por arrendamiento de inmuebles, una cantidad correspondiente al ejercicio fiscal de 2022. La declaración no desglosa las rentas por propiedad y no permite determinar si esos ingresos se mantienen actualmente.
En cuanto a su patrimonio financiero, Sánchez declaró 19.208 euros en cuentas bancarias, un plan de pensiones de 105.378 euros, un fondo de inversión de 81.449 euros y acciones valoradas en 5.104 euros.
La publicación de estos datos coincide con una creciente controversia sobre el patrimonio inmobiliario de varios dirigentes socialistas. La portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE, Montse Mínguez, dimitió después de conocerse que su pareja participa en un grupo familiar con 30 inmuebles destinados a inversiones en alquiler.
El partido también ha apartado de sus listas electorales a cuatro diputados con un elevado número de propiedades, en un intento de evitar nuevas polémicas durante la precampaña.
La contradicción política resulta evidente: mientras Sánchez convierte el acceso a la vivienda en una de sus principales banderas electorales, él mismo obtiene ingresos como arrendador. La propiedad de inmuebles y su alquiler constituyen actividades legales, pero el patrimonio de los dirigentes socialistas ha adquirido una nueva dimensión política ante el discurso del partido contra la especulación.
La crisis habitacional, que ha contribuido a precipitar el adelanto electoral, amenaza así con convertirse también en uno de los asuntos más incómodos para el PSOE durante las semanas previas al 29 de noviembre.