Avanza la islamización de España en el ámbito escolar. Según el Ministerio de Educación, hasta tres colegios en el país ya cuentan con un 100% de alumnos musulmanes, todos ellos situados en Ceuta y Melilla. Estos datos forman parte de la justificación con la que el departamento dirigido por Pilar Alegría ha explicado la adjudicación de tres contratos de comedor escolar que establecen expresamente que los menús serán «halal y no se utilizará carne de cerdo».
La medida afecta a un total de doce centros —nueve en Ceuta y tres en Melilla—, donde el número de comensales de religión islámica supera, en todos los casos, el 76%. En algunos colegios ceutíes, la proporción alcanza el 99,3% o el 100%, mientras que el más bajo apenas desciende al 79%. En Melilla, el patrón es similar: un centro tiene un 97,8% de alumnado musulmán, otro un 90,3% y el tercero un 76,6%.
Según el comunicado remitido por el Ministerio de Educación el 9 de octubre, la decisión de adaptar los menús escolares responde «a las peticiones de los propios centros» y busca garantizar que todos los alumnos puedan acceder a una comida equilibrada que respete sus creencias o necesidades culturales. En palabras del propio Ministerio, el objetivo es «asegurar al menos una comida saludable al día que atienda a los requerimientos de salud o culturales del alumnado».
Los pliegos técnicos de los contratos especifican con claridad que las empresas adjudicatarias deberán servir carne halal y que queda prohibido el uso de cerdo en cualquiera de sus variantes. Además, incluyen la obligación de ofrecer menús especiales por razones «éticas, religiosas o de salud». Sin embargo, en esos documentos no se hace referencia explícita a menús con carne de cerdo ni a opciones adaptadas a quienes no sigan los preceptos islámicos, un detalle que ha generado dudas sobre si los alumnos que no practican el islam pueden solicitar platos con ese tipo de carne.