
Una investigación interna y distintas denuncias periodísticas han sacado a la luz un presunto pucherazo orquestado desde Ferraz para asegurar la victoria de Juan Espadas en las primarias del PSOE andaluz celebradas en junio de 2021, frente a Susana Díaz. Según fuentes vinculadas a la candidatura derrotada, una red de «fontaneros» del partido promovió afiliaciones masivas y fraudulentas para inflar el censo electoral y garantizar una mayoría artificial.
Uno de los nombres claves en esta trama es María Iglesias Domínguez, periodista con casi dos décadas en la dirección de UGT Sevilla, quien desde su correo personal envió 32 fichas escaneadas de supuestos nuevos militantes para inscribirlos directamente en la agrupación socialista de Coria del Río. Estas altas, realizadas durante un periodo en que la agrupación estaba en sede vacante tras la dimisión de la dirección en julio de 2020, fueron enviadas al entonces coordinador de Secretaría de Organización del PSOE, Julio Navalpotro Gómez, hombre cercano a José Luis Ábalos.
La mayoría de estas afiliaciones resultaron ser falsas, ya que los inscritos residían en otros municipios y no aportaron datos como el número de cuenta para el pago de cuotas. La gestora local, que tomó posesión en septiembre de 2020, detectó irregularidades y remitió un informe a la Comisión de Garantías del PSOE en Madrid, solicitando anular esas altas por incumplimiento de estatutos y posibles vulneraciones en la protección de datos.
Pese a ello, Ferraz no respondió, y estas altas fraudulentas permanecieron vigentes en el censo electoral. Además, según ha desvelado el diario ABC, María Iglesias fue recompensada con un puesto en la ejecutiva de Espadas y mantiene ahora cargo en la dirección de la actual secretaria general María Jesús Montero.