«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Han rechazado los calendarios de mantenimiento de más de un centenar de instalaciones

Red Eléctrica, contra las cuerdas: seis apagones, dos paradas industriales y la desconexión de la central de Cofrentes hacen saltar todas las alarmas

Se ven líneas eléctricas que conectan torres de alta tensión durante la puesta de sol. Redes sociales

La red ferroviaria no es la única que vive una situación límite a escasas semanas de las elecciones generales. Red Eléctrica, en manos de Redeia, presidida por la exministra socialista Beatriz Corredor, afronta un nuevo episodio de tensión después de las sucesivas interrupciones del consumo industrial, la desconexión inesperada de la central nuclear de Cofrentes y una decisión sin precedentes: rechazar los calendarios de mantenimiento de más de un centenar de instalaciones eléctricas para garantizar que continúen disponibles.

La situación ha provocado un enfrentamiento entre Red Eléctrica de España (REE) y las principales compañías energéticas. El operador del sistema ha rechazado determinadas solicitudes para detener temporalmente centrales nucleares, instalaciones hidroeléctricas de bombeo y plantas de ciclo combinado de gas entre octubre de 2026 y septiembre de 2027. Su argumento es la necesidad de mantener suficiente potencia disponible ante las dificultades que atraviesa la generación convencional.

El problema resulta especialmente delicado porque estas centrales necesitan revisiones periódicas para continuar operando con seguridad. Las instalaciones de gas sufren un mayor desgaste cuando trabajan durante periodos prolongados o realizan arranques frecuentes, mientras que las nucleares deben detenerse para efectuar recargas de combustible y labores técnicas obligatorias. Según informó Cinco Días, las compañías eléctricas han rechazado modificar parte de sus calendarios y algunas han exigido garantías a REE ante las posibles consecuencias de prolongar el funcionamiento de sus instalaciones.

La decisión llega después de que el propio operador reconociera que durante el verano llegó a estar indisponible hasta el 35% de la potencia instalada de los ciclos combinados. Desde el apagón del 28 de abril de 2025, Red Eléctrica ha intensificado la utilización de estas centrales de gas para aportar estabilidad al sistema, una estrategia que, según las empresas, está incrementando las necesidades de mantenimiento de sus equipos.

Las señales de tensión también se reflejaron a comienzos de octubre. El día 6, REE activó dos veces el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda, a las 19:43 y a las 20:02 horas, obligando a determinados consumidores industriales adheridos al mecanismo a reducir temporalmente su consumo eléctrico. Con estas dos actuaciones, el operador acumulaba once activaciones durante 2026, según los datos publicados por 20 Minutos.

Apenas unas horas después, la central nuclear de Cofrentes (Valencia) sufrió una parada no programada debido al fallo de un componente electrónico que provocó el cierre de las válvulas de control de vapor de la turbina. Iberdrola, propietaria de la instalación, informó de que los sistemas de protección habían respondido correctamente y de que el incidente no había ocasionado daños personales ni medioambientales.

Esta sucesión de incidencias se produce mientras las compañías eléctricas cuestionan la estrategia de operación reforzada implantada tras el gran apagón de 2025. El mayor recurso a los ciclos combinados ha incrementado los costes y las exigencias técnicas de las instalaciones, mientras Red Eléctrica insiste en que sus decisiones buscan garantizar el suministro y minimizar los riesgos para los consumidores.

El conflicto adquiere una dimensión especial ante las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Mantener operativas las centrales convencionales resulta fundamental para evitar nuevos problemas de suministro, aunque no existen pruebas de que REE haya rechazado las fechas de mantenimiento por motivos electorales. El operador sostiene que no ha prohibido las revisiones, sino que ha solicitado trasladarlas a periodos compatibles con las necesidades del sistema. Mientras tanto, las eléctricas advierten de las dificultades técnicas que puede provocar el aplazamiento de intervenciones imprescindibles.

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