La candidata de Die Linke a gobernar Berlín, Elif Eralp, ha quedado envuelta en una polémica después de que la revista alemana Der Spiegel recibiera por equivocación una serie de anotaciones privadas en las que la dirigente de izquierdas reconocía tener miedo de determinadas personas que, según sus propias palabras, mantienen contactos con la organización terrorista Hamás. La política llegó a expresar su preocupación por la seguridad de su marido y su familia ante la posibilidad de mencionar públicamente a algunos de estos individuos.
La controversia estalla en un momento decisivo para Die Linke, que ganó las elecciones regionales celebradas el pasado 20 de septiembre y negocia con Los Verdes y el Partido Socialdemócrata (SPD) la formación del próximo Ejecutivo de Berlín. Las revelaciones han abierto un nuevo debate sobre las relaciones de determinados sectores de la formación con activistas radicales propalestinos.
El origen del escándalo se encuentra en una entrevista que Der Spiegel realizó a Eralp a comienzos de esta semana. Después de recibir el texto para revisar sus declaraciones, el equipo de la candidata devolvió el documento sin eliminar varios comentarios internos. Entre ellos aparecían referencias a Ibrahim Ibrahim, un activista que había participado en una celebración electoral de Die Linke y que, según la prensa alemana, había elogiado a Yahya Sinwar, dirigente de Hamás implicado en la planificación de los atentados del 7 de octubre de 2023.
La asociación alemana democ también ha señalado las presuntas conexiones de Ibrahim con el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), organización incluida en la lista europea de grupos terroristas. En sus anotaciones, Eralp explicaba que prefería evitar cualquier referencia individualizada a estas personas por temor a posibles represalias.
La candidata incluso planteó la posibilidad de cancelar toda la entrevista al considerar que sus declaraciones podían poner en peligro a su entorno familiar. También aseguró que la Policía Criminal de Berlín ya le había aconsejado anteriormente no identificar públicamente a determinados individuos en asuntos relacionados con la delincuencia organizada.
Tras conocerse el contenido del documento, Eralp compareció el jueves ante los medios para asegurar que no permitirá que nadie la intimide. La dirigente defendió que, si consigue convertirse en alcaldesa de Berlín, actuará contra el terrorismo, la violencia y las organizaciones criminales.
La polémica ha provocado enfrentamientos políticos. Mientras la dirección de Die Linke ha respaldado a su candidata alegando que lleva meses recibiendo amenazas, el dirigente democristiano Stefan Evers ha cuestionado su capacidad para garantizar la seguridad de la capital alemana si teme las posibles reacciones de personas próximas al entorno de su propio partido.
El episodio añade presión a las conversaciones entre Die Linke, Los Verdes y el SPD para constituir un nuevo Gobierno regional, en medio de las críticas sobre la presencia de simpatizantes de organizaciones extremistas en determinados actos de la izquierda alemana.