Miles de polacos se han agrupado a las afueras del edificio del Tribunal Constitucional en Varsovia, luego de la toma policial ordenada por el primer ministro Donald Tusk. Reportes de las autoridades han señalado más temprano que al menos tres personas han sido detenidas en el sitio, mientras decenas de agentes acordonaron el lugar para impedir el acceso al mismo.
La Policía antidisturbios se desplegó el viernes por la noche alrededor del Constitucional, justo después de que se anunciara la suspensión del presidente del tribunal, Bogdan Swieczkowski. La medida se produce en medio de un creciente enfrentamiento entre el Gobierno de Tusk y su alineación con las élites de Bruselas y Ley y Justicia (PiS).
Por su parte, el presidente patriota polaco, Karol Nawrocki, interrumpió un vuelo con destino a Senegal para regresar de urgencia a Varsovia. Nawrocki se ha opuesto a las nominaciones del Ejecutivo a la Corte Constitucional, mientras Tusk insiste en que «restablecer el Estado de derecho es nuestro deber».
La situación es confusa al cierre del día, puesto que el sitio web del tribunal no estaba accesible y su cuenta oficial denunció «un golpe de Estado», afirmando que Swieczkowski sigue en funciones y que Korwin-Piotrowska no puede asumir el cargo interino porque no ha prestado juramento ante el jefe del Estado. Frente a la sede judicial partidarios de Ley y Justicia coreaban consignas contra el primer ministro polaco, entre ellas “¡Tusk traidor!”.