
El Ayuntamiento de Medina de Rioseco, en Valladolid, ha cambiado el nombre de la calle dedicada a Pablo Iglesias Posse, fundador del PSOE y de la UGT, dentro de una revisión más amplia del callejero municipal. La vía pasará a llamarse calle de Villarramiel, denominación que, según las informaciones publicadas, ya tuvo antes de ser rebautizada en los años ochenta.
La modificación se aprobó en un pleno extraordinario junto a otros cambios en calles, callejones, pasajes y puentes de la localidad. El equipo de gobierno defiende que la medida responde a criterios de ordenación urbana y recuperación de nombres históricos, mientras que sus críticos la interpretan como una decisión de marcado contenido político.
El cambio llega en un contexto de presión creciente por parte de VOX, formación que venía reclamando la retirada de nombres vinculados a la izquierda guerracivilista del espacio público. El avance electoral del partido en Medina de Rioseco, donde se ha consolidado como una fuerza al alza, habría aumentado la presión sobre el gobierno local para adoptar medidas de este tipo.
La retirada del nombre de Pablo Iglesias ha sido presentada por sus promotores como una forma de eliminar referencias partidistas del callejero. En esa línea, el argumento municipal sostiene que las vías públicas deben recuperar denominaciones tradicionales o vinculadas a la historia local, en lugar de mantener nombres asociados a siglas políticas concretas.
La decisión ha provocado malestar en el PSOE local, que acusa al Ayuntamiento de actuar sin participación vecinal y de aprobar una modificación amplia sin una explicación suficiente. Los socialistas también sostienen que el expediente no justifica adecuadamente los cambios y advierten de las molestias administrativas que pueden sufrir los vecinos afectados.
UGT Castilla y León también ha protestado por la eliminación del nombre de su fundador. El sindicato considera que Pablo Iglesias forma parte de la historia del movimiento obrero y ha anunciado que seguirá defendiendo su presencia simbólica en Medina de Rioseco.
La controversia se enmarca en un debate más amplio sobre la memoria histórica, el uso político del callejero y la revisión de nombres en espacios públicos. Mientras el Ayuntamiento defiende la reorganización como una actuación administrativa, la oposición y los sindicatos la leen como un gesto ideológico.
Con este cambio, Medina de Rioseco retira del callejero una denominación que llevaba décadas vigente y abre una nueva disputa política en torno a los símbolos, la memoria local y el peso creciente de VOX en la vida municipal.