La ministra de Defensa, Margarita Robles, alertó a Moncloa el 27 de julio de que se preparaba un «asalto masivo» contra Ceuta, tres días antes de la entrada multitudinaria de inmigrantes desde Marruecos. Así lo asegura este viernes El Independiente, que atribuye la información a fuentes próximas a la titular de Defensa.
La revelación abre una nueva brecha en el Gobierno y contradice su principal argumento para justificar la falta de respuesta previa a la crisis: que ningún organismo pudo anticipar la magnitud de la invasión registrada los días 30 y 31 de julio.
Según la información publicada, Robles trasladó directamente la advertencia a Moncloa. La expresión «asalto masivo» revela que el Ejecutivo no sólo conocía la existencia de convocatorias difundidas a través de las redes sociales, sino que al menos uno de sus miembros manejaba tres días antes un escenario de especial gravedad.
Ese mismo 27 de julio, el presidente de Ceuta, Juan Vivas, trató de comunicar a Pedro Sánchez las señales de alarma que se acumulaban ante el aumento de las entradas a nado y la creciente presión sobre la ciudad. Vivas no consiguió hablar con el jefe del Ejecutivo, pero sí con su director de Gabinete, Diego Rubio, a quien trasladó su preocupación por la evolución de los acontecimientos.
El Gobierno recibió avisos desde distintos organismos
La advertencia de Robles se suma a las comunicaciones conocidas tras la desclasificación de documentos sobre los días anteriores a la invasión. Los expedientes confirman que el CNI detectó convocatorias para entrar en Ceuta tanto por la valla como por vía marítima.
Uno de esos avisos llegó el 29 de julio al entonces jefe de Gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta, Gonzalo Sanz. La comunicación hacía referencia a llamamientos para el día siguiente y a grupos en redes sociales que reunían alrededor de 180.000 seguidores.
El Gobierno ha intentado rebajar el alcance de ese dato con el argumento de que representaba el número total de integrantes de aquellos grupos, no una estimación de las personas que pretendían participar en el asalto. Moncloa también sostiene que el mensaje del CNI no tuvo la consideración de alerta formal y que su contenido no permitía prever las dimensiones de la entrada.
Sin embargo, la advertencia atribuida ahora a Robles debilita esa explicación. La ministra habría empleado de forma expresa el concepto de «asalto masivo» y habría avisado al núcleo de la Presidencia con tres días de antelación. A ello se añade la llamada del presidente ceutí al responsable del Gabinete de Sánchez.
Robles sostiene ahora que la magnitud era imprevisible
La información contrasta también con las últimas declaraciones públicas de la ministra de Defensa. Robles aseguró este jueves que la invasión constituyó «un fenómeno de una magnitud no previsible» y defendió la actuación de las instituciones durante la crisis.
La titular de Defensa reclamó además preservar la unidad del Ejecutivo y aprender de lo ocurrido. Una posición similar a la mantenida por Sánchez, que ha insistido en que ninguno de los organismos del Estado pudo anticipar la dimensión de la entrada.
La sucesión de avisos conocidos sitúa ahora el foco sobre Moncloa y sobre las decisiones adoptadas durante los tres días que transcurrieron entre la advertencia de Robles y la invasión. También aumenta las dudas sobre la coordinación entre Presidencia, Defensa, Interior, el CNI y la Delegación del Gobierno en Ceuta.
La cuestión ya no reside únicamente en determinar qué información conocían los servicios de inteligencia, sino en aclarar qué hizo Moncloa después de recibir una advertencia que, según las fuentes citadas, hablaba expresamente de un «asalto masivo».