El PSOE puso a su líder en Argentina, Lorena Suárez, que pidió recolectar pasaportes de fallecidos según las acusaciones recogidas por OkDiario, en el puesto 44 de su candidatura a las elecciones europeas de 2024. La lista, encabezada por Teresa Ribera, permitió a la dirigente participar en la campaña dirigida a los españoles residentes en el extranjero y ganar presencia en los medios argentinos.
La polémica en torno a Suárez se centra en las denuncias de afiliados sobre un presunto entramado de irregularidades en el voto por correo exterior. De acuerdo con la información publicada, los críticos acudieron al Consejo de Residentes Españoles de Buenos Aires y aportaron una conversación en la que la dirigente instaba a un compañero a que votara «su tía la que falleció». Estas acusaciones, que no equivalen a hechos judicialmente probados, desembocaron en su dimisión como secretaria general.
Su incorporación a la candidatura europea había recibido el visto bueno de la Comisión Federal de Listas, encabezada por Santos Cerdán. Fuentes próximas a la agrupación interpretan aquella decisión como un respaldo de Ferraz y una oportunidad para movilizar electores en Argentina, más allá de las posibilidades de obtener un escaño desde su posición. El país reunía aproximadamente el 19% de los inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA), lo que lo convertía en un territorio especialmente relevante para la campaña exterior.
En aquellos comicios, la participación de los españoles residentes fuera del país pasó de 63.617 a 94.793 votantes, un aumento cercano al 49%, en el contexto de la supresión del voto rogado. Según los datos recogidos en la noticia, el PSOE elevó su porcentaje de apoyo exterior del 25,2% al 26,4%, aunque el PP quedó por delante con el 29,2%. La presencia de Suárez en actos y entrevistas formaba parte del esfuerzo socialista por atraer a ese electorado.
Tras la salida de la dirigente, la dirección federal intervino la agrupación argentina mediante la Secretaría de Políticas Migratorias y PSOE Exterior, entonces bajo la responsabilidad de Pilar Cancela, y designó una gestora. La promesa de celebrar elecciones internas «en un plazo breve» no se había materializado al publicarse la información. Militantes consultados por OKDIARIO sostienen que el descontento persiste y recuerdan que, en junio de 2025, un grupo denunció públicamente supuestas irregularidades, exclusiones selectivas, conflictos de intereses e incumplimientos estatutarios.
Suárez, por su parte, mantuvo su participación en actividades de la agrupación después de abandonar el cargo. Entre ellas figuran actos relacionados con la Ley de Memoria Democrática y presentaciones de autores españoles en la sede socialista de Buenos Aires, con contenidos sobre el franquismo, la Segunda República, la Guerra Civil y la posguerra.