«En las próximas elecciones no se juega la vuelta del PSOE, eso no está en cuestión», sino «algo muy importante: que Moreno siga sin hacer nada, o poder ganarle, o poder condicionarle». Así de contundente se ha mostrado este martes el presidente de VOX, Santiago Abascal, durante un acto de campaña en Dos Hermanas.
En este sentido, el líder de VOX ha subrayado —en referencia al PP y al PSOE— que «unos llevaban robando 40 años y luego está el socialismo azul, que lo que ha hecho es no hacer nada». Por ello, se ha referido al debate electoral del pasado lunes, donde, a su juicio, solo había «dos modelos»: «el modelo de esos cuatro —los candidatos de otras formaciones políticas— y el de Manolo, y esa es la elección del 17 de mayo (…) seguir votando a los que siempre hacen lo mismo o dar la fuerza suficiente a VOX para cambiar las cosas», ha afirmado.
Asimismo, Abascal ha cargado contra la corrupción del Gobierno para recordar que «estos días está Ábalos declarando en el banquillo de los acusados». «Ábalos fue el hombre que presentó la moción de censura que trajo a Pedro Sánchez levantando las banderas del feminismo y de la lucha contra la corrupción, banderas que después han pisoteado», ha recordado, para añadir: «no tendría que estar solo en el banquillo, tendría que estar acompañado por Pedro Sánchez».
En este sentido, ha advertido que el presidente del Gobierno «pretende robarnos la democracia» y «está planeando secuestrar las próximas elecciones generales». Por eso, ha asegurado que «si hacemos lo correcto, también será lo peor para él», porque le «sentaremos en el banquillo junto a Ábalos, Koldo, Cerdán (…) y junto a todos los corruptos».
Por último, Abascal se ha referido a la inmigración ilegal para denunciar el crimen de Barcelona, en el que una joven ha sido degollada por un magrebí, y ha criticado el tratamiento que, a su juicio, se está dando a este tipo de casos. «Dicen que es un brote psicótico –del asesino–», sin embargo «grita ‘Alá es grande'», ha señalado, para advertir de que «están llenos de fanatismo religioso que no queremos en nuestro suelo» y que esta situación responde a «una invasión patrocinada por los partidos políticos».
Frente a ello, Abascal ha defendido medidas contundentes: «el que entra ilegalmente se va por donde ha venido, repatriación inmediata; el que comete delitos, deportado; y los que están viviendo de las ayudas sociales que no alcanzan a los españoles, remigración», ha sentenciado.