«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La primera licitación del contrato quedó desierta

Un pueblo de Gerona se ve obligado a eliminar el requisito de «hablar catalán» para poder conseguir a un socorrista

La consejera de Educación, Esther Niubó, y la alcaldesa de Palafrugell, Laura Millán, archivo, EP

El Ayuntamiento de Palafrugell (Gerona) se ha visto obligado a presentar una nueva oferta para contratar los servicios de salvamento y socorrismo en las playas del municipio, tras quedar desierta una primera licitación que exigía el conocimiento del catalán para ejercer de socorrista este verano. El consistorio gerundense ha eliminado el requisito lingüístico en un contrato de dos años que asciende a un millón de euros, según recoge hoy ABC.

Palafrugell se suma a una serie de localidades e instituciones de Cataluña que han tenido que adaptar sus exigencias lingüísticas a la hora de presentar sus ofertas laborales. En este caso, el propio certificado firmado por el secretario del ayuntamiento declaraba desierta la primera licitación, a pesar de que tres entidades se habían interesado por la oferta.

Se da la circunstancia de que sólo en la comarca del Bajo Ampurdán se necesitan actualmente más de 300 socorristas para trabajar en playas y piscinas.

Palafrugell se suma a otros municipios catalanes, como La Roca del Vallés y Vic (ambos en Barcelona), y Amposta (Tarragona), que en los últimos meses se han visto obligados, en estos casos por el requerimiento previo a la demanda judicial o bien por orden de los propios tribunales, a rebajar la exigencia del nivel de catalán que se requerían en ofertas laborales de carácter público.

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