El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, ha afirmado este martes que el crucero afectado por un brote de hantavirus desembarcaría en Canarias «sin casos» y que, en principio, sus pasajeros «no son de riesgo para nadie». Sus declaraciones reabren el foco sobre su papel durante crisis sanitarias tras sus fallidos pronósticos al inicio de la pandemia de COVID-19.
En una entrevista concedida a Catalunya Ràdio, Simón ha sostenido que, salvo la aparición de nuevos contagios durante la travesía, no existe peligro para la población. «A priori, a no ser que aparezca algún caso nuevo, las personas que van en el barco no son de riesgo para nadie», ha señalado. Además, ha insistido en que, si algún pasajero enfermara, debería ser evacuado y atendido en el sistema sanitario.
El responsable del CCAES ha subrayado que Canarias dispone de medios suficientes para afrontar un eventual escenario de riesgo. «Afortunadamente, en Canarias existe una unidad de tratamiento de alto nivel para pacientes infecciosos de riesgo», ha explicado.
Simón también ha detallado que el control del desembarco dependerá de los protocolos de Sanidad Exterior, que operan en puertos y aeropuertos bajo competencia estatal. «Los puertos y aeropuertos, en principio, son responsabilidad del Estado, no de las comunidades autónomas», ha recordado. En este sentido, ha reiterado su previsión de que el barco llegue sin infectados y que, en ese caso, bastará con un seguimiento de los pasajeros para confirmar que no desarrollan síntomas.
En paralelo, el epidemiólogo ha confirmado que el Gobierno negocia con distintos países la distribución de los viajeros una vez desembarquen. «Estas decisiones se están tomando ahora mismo, en estas horas», ha señalado.
Por su parte, el Ministerio de Sanidad ha trasladado en la red social X que la decisión final sobre el destino del crucero dependerá de los datos epidemiológicos recogidos durante su paso por Cabo Verde. Además, ha asegurado que no adoptará ninguna medida sin valorar previamente la información disponible, una postura que ya ha sido comunicada a la Organización Mundial de la Salud.
El caso vuelve a situar en el centro del debate la gestión de alertas sanitarias por parte de las autoridades y la credibilidad de sus portavoces. Fernando Simón fue una de las figuras más visibles durante la pandemia de COVID-19, cuando minimizó inicialmente el impacto del virus en España con previsiones que no se cumplieron.
El hantavirus, por su parte, es un conjunto de virus transmitidos principalmente por roedores que pueden provocar enfermedades graves en humanos, especialmente a nivel respiratorio. Aunque su incidencia es baja, su potencial gravedad obliga a extremar la vigilancia, especialmente en espacios cerrados como un crucero, donde el control epidemiológico resulta determinante.