La Audiencia Nacional ha asumido la investigación del narcotúnel hallado entre Marruecos y Ceuta, una infraestructura subterránea (‘narcotúnel’) utilizada presuntamente por una red criminal para introducir de forma continua grandes cantidades de hachís en España.
El juez Antonio Piña ha aceptado la inhibición de un juzgado de Ceuta y ha tomado las riendas de las diligencias por presuntos delitos contra la salud pública y organización criminal. Además, ha solicitado a la Policía Nacional un informe actualizado sobre el avance de las pesquisas para determinar si es necesario adoptar nuevas medidas.
El magistrado aprecia «indicios fundados» de que la organización utilizaba el túnel para guardar, almacenar, transportar y distribuir grandes cantidades de hachís, aunque también cocaína, mediante vehículos de motor y embarcaciones de alta velocidad.
Según el auto, la red se valía de una infraestructura construida para unir de forma subterránea Marruecos con Ceuta y garantizar así un «flujo continuo» de droga hacia territorio español. El juez subraya el carácter «altamente profesionalizado» del túnel, lo que revela el nivel logístico alcanzado por las mafias del narcotráfico en la frontera sur.
La investigación apunta a una organización «perfectamente jerarquizada», dirigida presuntamente por Mustapha Chairi Brouzi, con distintos niveles operativos y células interconectadas en la ciudad autónoma.
La red, según la Audiencia Nacional, no se limitaría a Ceuta. También operaría en varias provincias españolas y contaría con vínculos logísticos en Marruecos, lo que refuerza la dimensión transfronteriza del entramado.