Cataluña ha decidido reforzar los controles de armas blancas en la vía pública tras un fin de semana marcado por varios apuñalamientos en Barcelona y su entorno, con un balance de dos muertos y varios heridos. Los Mossos d’Esquadra incrementarán los cacheos preventivos y la presencia policial en zonas de riesgo ante el repunte de este tipo de agresiones.
La medida llega después de que entre el viernes y el sábado se registraran cuatro ataques con cuchillo en el área metropolitana, en municipios como Esplugues de Llobregat, L’Hospitalet y la propia capital catalana. El episodio más grave fue el asesinato de una mujer de 41 años en plena calle en Esplugues, aunque no fue el único suceso violento del fin de semana.
Según ha adelantado El Periódico, el refuerzo policial se centrará en puntos con alta afluencia de personas y en franjas horarias donde se detecta mayor conflictividad. El objetivo es retirar de la calle cuchillos y otros objetos peligrosos antes de que puedan ser utilizados en agresiones.
La consejera de Interior, Núria Parlon, ha defendido que la prioridad es esclarecer los hechos y evitar nuevos episodios de violencia, al tiempo que ha pedido no alimentar interpretaciones no confirmadas sobre los ataques.
El fin de semana dejó un escenario de especial tensión en Barcelona. Además del crimen de Esplugues, en el centro de la ciudad un menor apuñaló mortalmente a un hombre tras un robo. El agresor fue detenido por la Guardia Urbana y un juzgado de menores ha ordenado su internamiento.
En paralelo, un menor resultó gravemente herido en las inmediaciones de la Feria de Abril del Fòrum tras un apuñalamiento vinculado, según las primeras hipótesis, a una banda juvenil.
A estos hechos se suma una pelea con arma blanca en el barrio de la Torrassa, en L’Hospitalet de Llobregat, que dejó dos heridos, uno de ellos en estado grave.
Desde el cuerpo autonómico se insiste en que las investigaciones siguen abiertas y que no se descartan nuevas actuaciones. El refuerzo de controles refleja, en todo caso, la preocupación creciente por el uso de armas blancas en altercados y delitos violentos.
La portavoz del sindicato SAP-Fepol, Imma Viudes, ha reconocido la gravedad de los hechos y ha respaldado el aumento de medidas preventivas, aunque evita hablar de una criminalidad desbordada.
El incremento de cacheos y vigilancia en las calles evidencia un cambio inmediato en la estrategia policial ante una sucesión de ataques que ha puesto el foco en la seguridad en Cataluña.