
La empresaria Leonor González, a la que la Guardia Civil vincula con la trama de hidrocarburos de Villafuel, reaccionó al cese de José Luis Ábalos como ministro de Transportes asegurando que había habido una disputa en el seno del Gobierno: «Se ha liado en el Consejo de Ministros, se ha enfrentado el putero al guapo».
Así consta en mensajes que intercambió con su pareja Natán González y que aparecen recogidos en un informe realizado por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil para el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz en el marco del ‘caso hidrocarburos’.
Los investigadores relatan que, al conocerse el cese de Ábalos el 10 de julio de 2021, el empresario Víctor de Aldama —uno de los imputados en la causa— habló con González para tranquilizarles en relación con Villafuel, que necesitaba del Gobierno una licencia para poder operar en el mercado de hidrocarburos.
Tras ese contacto con Aldama, ella se mensajeó con su pareja: «Se ha liado en el Consejo de Ministros. Nos acaba de llamar Víctor», precisándole que «se ha enfrentado el putero al guapo y se ha levantado en mitad de la reunión y delante de todos lo ha mandado a tomar por culo». «Por lo visto, la mitad del partido está con el putero y la otra mitad con el guapo. Nos ha llamado para tranquilizarnos, que no nos preocupemos por lo que tenemos en marcha, que todo sigue adelante», añadió González.
Su pareja le respondió diciéndole que, «desde luego, el putero terminaría de hundir al PSOE», mientras que ella afirmó que Aldama le había llamado para tranquilizarlos: «Que no nos preocupemos por lo que tenemos en marcha, que todo sigue adelante». «Ah, vale. Pues mejor. Es de agradecer que haya hecho eso. Hombre, los negocios no se mezclan», replicó él.
Los agentes explican que González retomó horas después la conversación sobre las consecuencias de la destitución de Ábalos como ministro, comentándole a su pareja que el empresario Claudio Rivas, el líder de la trama, estaba «mosca». «Normal, se puede ir todo a la mierda», le escribió su pareja, a lo que ella contestó que no creía: «Se les ha dado mucho dinero, no se van a arriesgar, se les ha dado más de 1 kilo». «Como empiecen a largar», insistió él, preocupado.
La UCO resume que Ábalos atravesaba en ese momento una «situación política compleja» derivada de la pérdida de influencia y poder tras su cese como ministro y la posterior renuncia al cargo de secretario de Organización del PSOE.