
La Policía Nacional ha detenido a siete personas por su presunta implicación en un tiroteo registrado en octubre de 2024 en el barrio de las Tres Mil Viviendas, en Sevilla, en un nuevo episodio de violencia vinculado a enfrentamientos entre clanes. Aunque en el momento de los hechos no se registraron heridos, los agentes localizaron en la zona numerosos vestigios balísticos de distintos tipos de armas, lo que evidenciaba la gravedad del suceso.
Según la investigación, el tiroteo respondería a «demostraciones de fuerza» entre grupos enfrentados, en un contexto de disputas internas dentro del barrio. Durante las primeras inspecciones, los agentes hallaron armas, munición de diverso calibre y otros elementos relacionados con la actividad violenta, incluyendo pistolas de gas comprimido, fundas de escopeta y casquillos de bala.
La peligrosidad de los implicados llevó a desplegar en enero un amplio operativo policial con cerca de 100 agentes, que realizaron nueve registros simultáneos tanto en las Tres Mil Viviendas como en la localidad cercana de San Juan de Aznalfarache.
Como resultado, se produjo la detención inicial de tres sospechosos, a los que se sumaron otros cuatro en los días posteriores hasta completar las siete detenciones. El operativo permitió además intervenir varias armas de fuego y desmantelar dos plantaciones de marihuana en interior, con más de 300 plantas incautadas.
Los detenidos han sido puestos a disposición judicial por delitos de tráfico de drogas y amenazas graves con arma de fuego.
El caso vuelve a poner el foco sobre la persistencia de la violencia estructural en determinadas zonas urbanas, donde los enfrentamientos entre clanes y la actividad delictiva siguen generando episodios de alto riesgo para la seguridad.