
Las declaraciones realizadas ayer por el presidente Pedro Sánchez no han logrado tapar ni disminuir la creciente tensión entre los ministerios de Defensa e Interior respecto a la crisis de Ceuta. Margarita Robles y Grande Marlaska tratan de eludir sus respectivas responsabilidades por el evidente fallo de seguridad e imprevisión que ha propiciado la situación de caos actual en la ciudad autónoma.
Los «puñales» siguen vigentes en un enfrentamiento entre ministerios que no tiene precedentes recientes. El ministro del Interior sigue insistiendo en que la información aportada por el CNI y otros servicios de inteligencia no advertía de la magnitud del asalto del pasado 30 de julio. Moncloa incluso ha desmentido a la ministra de Defensa, Margarita Robles, tras sostener que lo ocurrido estaba previsto por informes de inteligencia.
Ahora, Presidencia ha encargado averiguar si alguno de los organismos que dieron la voz de alarma ocultó datos o informes por escrito a Interior, y tan sólo se transmitieron de forma verbal, como recoge este martes TO. Algunas fuentes aseguran que ese enfrentamiento adquiere ya «tonos personales», no sólo políticos.
Presidencia sospecha que hubo más informes por escrito que analizaban el riesgo de una oleada de entradas de ilegales a la ciudad autónoma coincidiendo con la Fiesta del Trono marroquí. Informes que, según creen en Moncloa, no se marcaron para su difusión. Sin embargo, cara al exterior, Sánchez parece respaldar a Marlaska.