La construcción de vivienda protegida continúa siendo minoritaria en España pese a las reiteradas promesas del Gobierno de Pedro Sánchez para facilitar el acceso a una vivienda asequible. Sólo 90.005 de las 749.987 viviendas terminadas entre 2018 y junio de 2026 han recibido la calificación de protegidas, lo que representa apenas el 12% del total.
Así se desprende de los datos oficiales del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana recopilados por Servimedia, que revelan que el 88% de las viviendas terminadas durante este periodo, un total de 659.982, corresponde al mercado libre.
Las cifras contrastan con el discurso del presidente del Gobierno, que durante su reciente aparición en el programa La Revuelta aseguró que en los últimos años se había construido un millón de viviendas en España, sin precisar el periodo exacto al que se refería.
Sin embargo, los registros ministeriales contabilizan menos de 750.000 viviendas terminadas desde comienzos de 2018 hasta junio de 2026, tanto libres como protegidas.
Apenas 12.858 viviendas protegidas terminadas en 2025
La evolución de la vivienda protegida durante los últimos años refleja las dificultades para aumentar la oferta residencial destinada a los hogares con menores recursos. En 2018 se registraron 5.191 viviendas protegidas terminadas, cifra que ascendió a 7.248 en 2019 y a 9.973 en 2020.
Durante los años posteriores, la construcción mantuvo cifras relativamente reducidas, hasta alcanzar las 14.371 viviendas protegidas en 2024, el máximo del periodo analizado. Sin embargo, en 2025 volvió a retroceder hasta las 12.858 viviendas, un descenso superior al 10% respecto al ejercicio anterior.
Durante el primer semestre de 2026 se han registrado otras 11.270 calificaciones definitivas, una mejora significativa respecto al mismo periodo del año anterior, aunque todavía insuficiente para corregir por sí sola la escasez acumulada de oferta.
Madrid concentra casi 35.000 viviendas protegidas y Canarias apenas 268
El reparto territorial presenta importantes desigualdades. La Comunidad de Madrid encabeza la clasificación nacional, con 34.912 viviendas protegidas terminadas desde 2018, equivalentes al 22,9% de las viviendas contabilizadas en la región durante el periodo.
Le siguen Cataluña, con 19.014; País Vasco, con 10.184; y Andalucía, con 8.429. En el extremo contrario se encuentran comunidades como Canarias, donde únicamente se contabilizan 268 viviendas protegidas, Murcia, con 194, y La Rioja, con apenas 29. Ceuta no registra ninguna vivienda protegida terminada durante el periodo analizado, según los datos recogidos por la agencia.
La falta de oferta agrava las dificultades de acceso a la vivienda
La escasez de construcción residencial se produce en un contexto de fuerte presión sobre los precios de compra y alquiler, especialmente en las grandes ciudades. El reducido peso de las viviendas protegidas pone de manifiesto las dificultades de las administraciones para ampliar el parque residencial asequible, mientras la formación de nuevos hogares continúa superando la oferta de vivienda terminada.
Aunque la promoción de vivienda protegida depende de distintas administraciones y también puede contar con participación privada, los datos cuestionan la eficacia del conjunto de las políticas públicas de vivienda desarrolladas durante los últimos años.
El balance resulta especialmente significativo en plena crisis inmobiliaria: después de más de ocho años con Sánchez en La Moncloa, apenas una de cada ocho viviendas terminadas en España durante el periodo analizado ha sido protegida.