
El puerto de Tánger-Med ha superado con creces a Algeciras, moviendo en 2024 10,2 millones de contenedores frente a los 4,7 millones del enclave gaditano. Una brecha que se agranda tras la decisión de Estados Unidos de expulsar a España de una ruta marítima estratégica, motivada por la cesión por parte del Gobierno de Pedro Sánchez de la gestión de datos sensibles a una tecnológica china.
Entre la información comprometida figuran, según denunció Santiago Abascal, datos de servicios de inteligencia, policiales y fiscales de los españoles. Para el presidente de VOX, esta «sumisión de Pedro a las mafias de Pekín» tiene ya consecuencias graves que comprometen la seguridad nacional y golpean la economía.
«También afectan directamente a los bolsillos de los trabajadores de España. El haber entregado el puerto de Algeciras a China va a repercutir directamente en nuestra economía», advirtió Abascal, que recordó además que el PP mantiene acuerdos de colaboración con el Partido Comunista chino. «Nuestros aliados atlánticos saben que el bipartidismo en España no es de fiar como socio internacional», subrayó.
La exclusión de España por parte de Washington afecta a rutas semanales que conectaban Algeciras con Nueva York, Norfolk, Savannah y Miami, un golpe directo a su papel como hub transatlántico.
Mientras España pierde tráfico y competitividad, Marruecos no deja de ganar posiciones. Desde su inauguración en 2007, Tánger-Med ha duplicado su tráfico en pocos años, pasando de 3 millones de contenedores en 2017 a más de 10 millones en 2024, gracias a grandes inversiones, terminales automatizadas y a la ausencia de las regulaciones medioambientales que impone Bruselas a los puertos europeos.
En cambio, Algeciras sufre desde 2020 caídas anuales de actividad y el lastre de la ‘tasa verde’ de la UE, que encarece la escala en puertos comunitarios y fomenta que las navieras opten por descargar en enclaves extracomunitarios como el marroquí.