
Los Mossos d’Esquadra han detenido a tres menas en Salt (Gerona) tras un violento altercado ocurrido en el centro comercial Espai Gironès, donde los jóvenes exhibieron lo que aparentaba ser un arma de fuego y acabaron agrediendo tanto a los vigilantes de seguridad como a los propios agentes policiales.
El incidente se produjo el domingo por la tarde, alrededor de las ocho, cuando los adolescentes sacaron una pistola dentro del recinto comercial. Aunque después se comprobó que se trataba de un arma simulada que disparaba bolas de plástico, la situación generó una fuerte alarma entre el personal y los clientes. Los vigilantes se acercaron de inmediato para exigirles que ocultaran el objeto, al considerar que su exhibición podía provocar pánico.
Lejos de obedecer, los menores reaccionaron con hostilidad ante el requerimiento y comenzaron a enfrentarse físicamente con los trabajadores de seguridad. Durante el forcejeo, dos vigilantes resultaron heridos, uno de ellos con lesiones de consideración en el rostro, incluido un labio partido y daños visibles en la cara.
Ante la escalada de violencia, el personal del centro avisó de urgencia a la policía. Varias patrullas de los Mossos se desplazaron rápidamente hasta el lugar, donde los agentes también encontraron resistencia por parte de los jóvenes. Finalmente, tras unos minutos de tensión, lograron reducirlos y proceder a su arresto.
Los tres detenidos están acusados de desórdenes públicos, lesiones, daños materiales y atentado contra la autoridad. Aunque oficialmente no se han facilitado datos personales sobre los arrestados, fuentes cercanas al diario ElCaso.cat han indicado que se trata de menores extranjeros no acompañados alojados en el centro Estela Nova de Vilablareix.
El arma incautada, pese a su apariencia real, no llegó a ser disparada en ningún momento. No obstante, su presencia en un espacio público agravó la respuesta policial ante el riesgo potencial que supuso para la seguridad de los presentes.