Barcelona ha amanecido de nuevo bajo el ataque de la intolerancia ultraizquierdista. El vandalismo comunista ha vuelto a ensuciar las calles de Sarrià-Sant Gervasi. En esta ocasión, el objetivo de su propaganda ha sido el muro del colegio Real Monasterio de Santa Isabel, un centro concertado y católico que representa valores fundamentales atacados por la extrema izquierda.
«Es inadmisible que los padres y alumnos de Sarrià tengan que convivir con pintadas que exaltan ideologías totalitarias en las puertas de su colegio. Frente a la pasividad institucional, nos mantenemos firmes en la defensa de nuestros barrios. No vamos a dar ni un paso atrás ante quienes pretenden normalizar el incivismo y la degradación de nuestras calles con total impunidad», ha señalado VOX.
Carlos Oliva, consejero de VOX en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi, ha denunciado estos hechos ocurridos con motivo del 8 de marzo: «Grupúsculos feministas y de extrema izquierda han efectuado pintadas amenazantes en la fachada de este centro con el fin de amedrentar a cualquier colectivo que discrepe de sus postulados«.
Oliva ha calificado estas acciones como propias de «ideas marginales» que no representan a los vecinos del distrito y que sólo buscan intimidar mediante una «ideología totalitaria».
Por todo ello, VOX ha registrado una iniciativa oficial ante las autoridades locales exigiendo la retirada inmediata de estas pintadas. «No basta con limpiar; desde nuestra formación exigimos un seguimiento específico para reprimir a estos grupos vandálicos y asegurar que ningún centro educativo vuelva a ser el lienzo del radicalismo. Es hora de recuperar el orden y la libertad en Barcelona», ha concluido.