Hablan abiertamente de una maniobra para frenar el protagonismo de la UCO
Un alto responsable de Huawei fue director de seguridad en Moncloa y está vinculado a Zapatero y Bono
Un alto responsable de Huawei fue director de seguridad en Moncloa y está vinculado a Zapatero y Bono
José Luis Rodríguez Zapatero. Redes sociales
Por LGI
17 de diciembre de 2025

El comisario Segundo Martínez, actual responsable de seguridad en Huawei, vuelve a situarse en el centro de las miradas internas de los cuerpos policiales tras las últimas detenciones relacionadas con la aerolínea Plus Ultra. Su nombre aparece recurrentemente en conversaciones y análisis internos como una figura clave del entramado de influencias que, según diversas fuentes policiales, rodea al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.

Martínez no es un desconocido en los pasillos del poder. Durante la etapa de Zapatero en La Moncloa ejerció como su director de seguridad, una posición que le permitió tejer una amplia red de contactos tanto en el ámbito político como en el policial. Tras abandonar el servicio activo, recaló en el sector privado, convirtiéndose en el máximo responsable de seguridad de Huawei en España, una multinacional china que ha logrado posicionarse en contratos sensibles con distintas administraciones públicas.

Fuentes de la Guardia Civil y de la propia Policía Nacional consultadas por The Objective apuntan a que esa red de relaciones podría estar jugando un papel relevante en el desarrollo de la investigación sobre Plus Ultra. En concreto, hablan de una estrategia para encauzar o «dosificar» la causa judicial tras la entrada de la UDEF en la sede de la aerolínea y la detención de varios de sus máximos responsables, entre ellos su presidente y su consejero delegado.

Las sospechas se intensificaron tras la publicación de unas imágenes que muestran a José Luis Rodríguez Zapatero reunido con Julio Martínez Martínez, uno de los detenidos en el caso, apenas tres días antes de su arresto. En ámbitos policiales se interpreta ese encuentro como una señal de alerta que habría precipitado movimientos internos para tomar el control de la investigación y limitar el avance de otras unidades.

En ese contexto, algunos mandos consultados hablan abiertamente de una maniobra para frenar el protagonismo de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, considerada más independiente en este tipo de causas sensibles, y concentrar el procedimiento en ámbitos más controlables desde el punto de vista político. Esa supuesta «explosión controlada» de la investigación tendría como objetivo marcar los tiempos, acotar responsabilidades y evitar derivadas incómodas.

Junto a Segundo Martínez, las fuentes citan también a Francisco Pardo, actual director general de la Policía Nacional, cuya trayectoria está estrechamente ligada al exministro de Defensa José Bono, uno de los dirigentes históricos más próximos a Zapatero. Ambos perfiles, sostienen, forman parte de un núcleo de confianza que mantiene una notable capacidad de influencia en determinadas estructuras del Estado.

El recorrido profesional de Segundo Martínez ilustra bien ese tránsito entre el poder institucional y el sector privado. De la seguridad del presidente del Gobierno pasó a liderar la protección de los intereses de una de las mayores tecnológicas del mundo, en un momento en el que la presencia de empresas chinas en infraestructuras estratégicas españolas ha generado un intenso debate político y geoestratégico.

Mientras la investigación sobre Plus Ultra continúa su curso judicial, el foco se desplaza cada vez más hacia las figuras que orbitan alrededor del caso. Y entre ellas, el perfil discreto pero influyente de Segundo Martínez emerge como una de las piezas clave para entender los equilibrios de poder, las lealtades internas y las tensiones soterradas que atraviesan actualmente a las fuerzas de seguridad del Estado.

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