Caos en la academia de la Policía Nacional tras conocerse que un comisario de régimen interno reprendió de forma airada a un agente por no advertir expresamente de la presencia del dirigente de VOX Samuel Vázquez en una visita previamente autorizada al centro de formación de Ávila, según relatan fuentes policiales a LA GACETA.
Los hechos se produjeron después de una visita organizada el pasado 4 de octubre a la Academia de la Policía Nacional de Ávila, a la que acudió un grupo vinculado a VOX Castilla y León, dentro de las actividades habituales abiertas a colectivos que solicitan conocer las instalaciones. La visita había sido tramitada y aprobada conforme a los cauces ordinarios, sin objeciones por parte de la dirección del centro.
Entre los asistentes se encontraba Samuel Vázquez, presidente de la asociación Una Policía para el Siglo XXI y portavoz nacional de VOX en materia de seguridad e inmigración. Su nombre figuraba en el listado general de visitantes, integrado junto al de otros cargos y representantes autonómicos del partido, sin que se activara ningún protocolo adicional ni se señalara incidencia alguna en el momento de la autorización.
Sin embargo, según las fuentes consultadas, en una reunión interna posterior de control celebrada en la academia, el comisario responsable de régimen interno —considerado el número dos del centro— recriminó duramente a uno de los agentes encargados de la organización de la visita. El mando policial le habría abroncado entre gritos e insultos delante de otros responsables y profesores por no haber comunicado de manera específica la presencia de Vázquez, pese a que la actividad contaba con el visto bueno previo.
Durante esa reunión, el comisario llegó a afirmar que la visita de Samuel Vázquez podría haber supuesto «un problema grave» para la academia, reprochando al agente que no hubiera elevado la información a los mandos una vez detectado su nombre en el listado definitivo. Las fuentes subrayan que el reproche no se centró en la autorización de la visita, sino en la falta de un aviso personal y expreso sobre la identidad concreta de uno de los asistentes.
Desde el entorno policial se insiste en que la aprobación de este tipo de visitas no depende de una sola persona, sino de un órgano interno, y que el listado incluía a varios representantes de VOX en Castilla y León. La polémica se habría generado únicamente al comprobarse posteriormente la presencia del portavoz nacional de seguridad del partido.
El episodio ha generado malestar interno en la academia, donde algunos agentes interpretan lo sucedido como un trato desigual motivado por criterios políticos, al cuestionarse una visita autorizada únicamente por la identidad ideológica de uno de los visitantes.
LA GACETA se ha puesto en contacto con Samuel Vázquez para recabar su valoración sobre lo ocurrido. En declaraciones a este diario, el dirigente de VOX lamenta que una visita institucional y legalmente aprobada pueda ser considerada problemática «por el simple hecho de quién eres o a quién representas», y defiende la normalidad de su presencia en un centro público abierto a representantes políticos.
«No sé quién es ese comisario, pero lo intentaré averiguar porque tenemos claro para el día que caiga este gobierno que quién ha sido parte del problema, no puede ser parte de la solución. Hay muchos mandos que han colaborado en la etapa de mayor politización del cuerpo en toda la democracia, sirviendo al poder y no a ciudadanos, y tenemos que saber quiénes son de cara al futuro», ha concluido Vázquez.