
Un inmigrante ilegal de origen marroquí que acaba de acceder a Ceuta ha revelado que lo expulsaron de Holanda por no cumplir una pena de cinco años y que padece hepatitis C. El individuo, que acaba de entrar de forma irregular en la ciudad autónoma española, ha admitido ante las cámaras de Cuatro que las autoridades neerlandesas le expulsaron precisamente para evitar que cumpliera una condena de cinco años de prisión. Según su propio relato, también le retiraron el pasaporte español que aparentemente poseía.
Además, el mismo inmigrante ilegal ha confesado abiertamente que está infectado de hepatitis C, una enfermedad hepática contagiosa que requiere tratamiento médico especializado.
La declaración se produce en medio de la intensa presión migratoria que sufre Ceuta, donde en las últimas horas se han registrado nuevos saltos a la valla y la llegada de miles de personas de origen magrebí. El presidente de la ciudad ha reclamado la declaración de «emergencia nacional» ante el colapso de los recursos locales.
Este caso vuelve a poner de manifiesto la llegada de personas con antecedentes penales y problemas de salud a territorio español a través de la frontera sur, en un momento en el que las autoridades locales y estatales enfrentan críticas por la gestión de los flujos migratorios irregulares.