
El delegado nacional de la Policía Nacional en Ceuta, Hugo del Prado, ha desvelado a OkDiario que en menos de 48 horas la invasión migratoria podría quedar fuera de control si se producen nuevos episodios de violencia y los agentes continúan trabajando sin efectivos suficientes ni instrucciones concretas. El representante de Jupol sostiene que, pese a llevar aproximadamente un mes desplegados ante la crisis, los policías siguen actuando sin una planificación definida por parte de sus superiores.
Del Prado calcula que actualmente permanecen en Ceuta entre 8.000 y 10.000 inmigrantes, una estimación considerablemente superior a las cifras oficiales. Ante este escenario, advierte de que cualquier incremento de la tensión podría provocar que la situación «se vaya de madre». Al mismo tiempo, defiende que el problema podría encauzarse rápidamente —también en menos de 48 horas— si el Gobierno movilizase suficientes agentes y estableciese unas directrices precisas: a su juicio, con medios y órdenes claras sería posible recuperar el control en menos de dos días.
El representante policial también denuncia las condiciones en las que han tenido que trabajar los efectivos desplazados a la ciudad autónoma. Según relata, durante los primeros días de la crisis llegaron a afrontar jornadas de hasta 19 horas, mientras que las dietas asignadas, de 77 euros diarios, resultarían insuficientes para sufragar conjuntamente alojamiento y manutención. A ello suma, según su versión, la ausencia de una cobertura jurídica clara sobre cómo deben actuar los policías ante determinadas situaciones.
Del Prado asegura además que los agentes no recibieron ninguna advertencia previa sobre la llegada masiva de inmigrantes y sostiene que desde entonces han tenido que responder a los acontecimientos mediante la improvisación. Según denuncia, tampoco posteriormente habrían recibido instrucciones suficientemente concretas procedentes del mando único o del Ministerio del Interior para establecer un protocolo estable de actuación.
Durante su relato, el delegado de Jupol se refiere igualmente a la actuación de determinadas organizaciones presentes sobre el terreno. Afirma que se produjeron detenciones relacionadas con la entrega de espráis de pimienta a inmigrantes y asegura que los agentes recibieron informaciones sobre la supuesta adquisición de aguarrás y aluminio por parte de integrantes de una ONG.
Sobre este último extremo, el propio Del Prado puntualiza que se trata de informaciones no verificadas que deberían ser investigadas. Según explica, la presunta compra se habría producido la misma tarde en la que se registraron lanzamientos contra militares y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad durante una protesta.
El representante policial insiste en que el principal problema no sería la capacidad operativa de la Policía Nacional, sino la ausencia de efectivos y de una estrategia definida. Su diagnóstico es que, con refuerzos suficientes y una orden inequívoca sobre cómo proceder, la crisis de Ceuta podría quedar controlada en menos de 48 horas; de mantenerse la actual situación y producirse disturbios graves, alerta de que ese mismo plazo podría bastar para que ocurriera exactamente lo contrario.