
Un joven universitario ajeno a las protestas en el campus de la Universidad de Navarra se encuentra en estado grave tras sufrir una brutal agresión durante los disturbios registrados este jueves en Pamplona. El estudiante, que no participaba en ninguna de las concentraciones convocadas, fue golpeado por varios encapuchados proetarras en las inmediaciones del barrio de Iturrama, sufriendo la rotura de varios dientes y otras lesiones de consideración.
Los altercados se produjeron entre el campus y las calles adyacentes al edificio Amigos, donde un grupo de más de doscientas personas con el rostro cubierto irrumpió en torno a las cinco y media de la tarde. En la explanada de la Facultad de Comunicación se encontraban unos cincuenta jóvenes, separados por un amplio cordón de seguridad de la Policía Nacional y la Policía Foral, desplegadas para evitar enfrentamientos directos.
Pese a la presencia policial, las tensiones se intensificaron rápidamente y derivaron en graves incidentes. Piedras, petardos y objetos contundentes fueron arrojados contra los agentes, lo que obligó a cargar en varias ocasiones para dispersar a los violentos. En medio de los disturbios, el joven herido fue alcanzado y golpeado por varios individuos antes de poder recibir auxilio.
En total, cuatro personas resultaron heridas durante los enfrentamientos. Además del estudiante, un periodista del diario El Español sufrió lesiones mientras cubría los hechos, y cuatro agentes de la Policía Nacional resultaron contusionados, uno por el impacto de una piedra y otros dos por explosiones de petardos.
Las concentraciones habían comenzado de forma tensa a primera hora de la tarde y, aunque uno de los actos previstos fue finalmente suspendido antes de su inicio, los disturbios se trasladaron hacia el interior del campus. La universidad, por su parte, ha reiterado que ninguna de las convocatorias contaba con autorización para celebrarse en sus instalaciones.
La jornada concluyó con una fuerte intervención policial y con varios accesos al campus cerrados temporalmente, en un clima de confusión y alarma entre estudiantes y personal docente. Los investigadores tratan ahora de identificar a los responsables de la agresión y de los actos violentos ocurridos en una zona habitualmente tranquila de Pamplona.