«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Había traslado que disponía de información potencialmente relevante para España

Un exespía de Marruecos contactó con el entorno de ‘El Pollo’ Carvajal para huir de España y evitar su entrega al Reino Alauita

Mehdi Hijaouy. Redes sociales

El ex alto cargo de los servicios secretos marroquíes Mehdi Hijaouy buscó en España una vía para ponerse a disposición de las autoridades y ofrecer información sensible a cambio de protección ante una eventual entrega a Marruecos. Para intentarlo, recurrió en el verano de 2024 al entorno que años antes había participado en las gestiones de Hugo ‘el Pollo’ Carvajal, antiguo jefe de la Inteligencia Militar venezolana, con la intención de explorar una estrategia similar a la seguida por éste durante su batalla contra la extradición a Estados Unidos.

Según las fuentes citadas por The Objective, Hijaouy contactó con un abogado que había intervenido discretamente en los intentos para que Carvajal colaborara con las autoridades españolas. El letrado, relacionado profesionalmente con miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, conocía las conversaciones mantenidas en su momento para que el exgeneral venezolano aportara información a España y tratara así de frenar su entrega a Washington.

El antiguo miembro de la inteligencia marroquí habría trasladado a este interlocutor que disponía de información potencialmente relevante para España sobre el funcionamiento interno y los métodos empleados por las estructuras superiores de los servicios secretos de Marruecos. No consta públicamente qué documentación tenía en su poder ni ha podido verificarse de manera independiente el alcance concreto de los datos que decía conocer.

Hijaouy conocía de cerca el aparato de seguridad del reino alauí. Había formado parte de la Dirección General de Estudios y Documentación (DGED), el servicio de inteligencia exterior de Marruecos, y distintas informaciones periodísticas le han atribuido importantes responsabilidades dentro de la organización. Abandonó formalmente la DGED en 2014 y posteriormente trabajó como asesor de Fouad Ali El Himma, uno de los hombres más próximos al rey Mohamed VI.

Su salida de Marruecos terminó llevándole inicialmente a Francia. Allí habría llegado a ofrecer a los servicios franceses datos relacionados con distintas operaciones de inteligencia que podían afectar, entre otros, al presidente Emmanuel Macron. Posteriormente se trasladó a España ante el temor por su seguridad y la de sus familiares. Sus abogados franceses, William Bourdon y Vincent Brengarth, han defendido que la persecución judicial emprendida contra él por Marruecos tiene motivaciones políticas y han combatido la orden internacional que pesa sobre su cliente.

Fue en ese contexto cuando Hijaouy buscó reproducir parte del camino seguido por ‘el Pollo’ Carvajal. El exresponsable venezolano había ofrecido información a la Audiencia Nacional mientras intentaba impedir su extradición. Entre otras cuestiones, declaró sobre la supuesta financiación de Podemos desde Venezuela y proporcionó datos relacionados con antiguos responsables chavistas y con los vínculos e intereses de José Luis Rodríguez Zapatero en el país.

Carvajal había permanecido cerca de dos años en paradero desconocido antes de ser localizado nuevamente en Madrid en septiembre de 2021. Finalmente, España autorizó su entrega a Estados Unidos y fue extraditado el 19 de julio de 2023. En junio de 2025 se declaró culpable ante la Justicia federal estadounidense de delitos relacionados con narcoterrorismo, tráfico de drogas y armas y posteriormente continuó colaborando con las autoridades norteamericanas.

El planteamiento de Hijaouy, según las fuentes que participaron en las conversaciones, consistía igualmente en ser escuchado por las autoridades españolas antes de que se resolviera su situación. Su prioridad era obtener protección en España ofreciendo los conocimientos adquiridos durante su paso por la inteligencia marroquí. Si aquella alternativa no prosperaba, habría contemplado incluso la posibilidad de desaparecer para evitar ser entregado a Marruecos.

Las gestiones terminaron llegando hasta la Fiscalía de la Audiencia Nacional. El intermediario trató de trasladar formalmente el ofrecimiento al departamento encabezado por el fiscal jefe Jesús Alonso. Según documentación publicada por ABC, después de un breve encuentro con Alonso se remitió el 7 de octubre de 2024 un correo electrónico en el que quedó registrada la voluntad del antiguo alto cargo marroquí de colaborar.

El caso adquiere especial relevancia por los conocimientos que Hijaouy pudo acumular durante su trayectoria profesional, aunque no existe constancia pública de que pueda aportar información sobre episodios concretos como las infecciones con Pegasus de los teléfonos de Pedro Sánchez y varios ministros. Cuando se produjeron aquellos ataques ya llevaba años fuera formalmente de la DGED, por lo que su anterior posición no permite atribuirle conocimiento de esas operaciones.

Lo que sí sostienen las fuentes que participaron en los contactos es que Hijaouy se presentó ante sus interlocutores como alguien dispuesto a revelar información sobre las estructuras y el funcionamiento interno de la inteligencia marroquí. Su objetivo era convertir esos conocimientos en una posible vía de colaboración con España y, al mismo tiempo, evitar regresar al país del que había salido.

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