«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La acogida ha provocado un creciente deterioro de la convivencia

Un grupo de menas recién acogidos en un monasterio de Logroño después de que el Gobierno de La Rioja (PP) pagase dos millones agrede sexualmente a una cuidadora

Monasterio de San Agustín en Logroño. Redes sociales

El Gobierno de La Rioja, en manos del Partido Popular, decidió comprar por dos millones de euros el antiguo monasterio de San Agustín de Logroño para convertirlo en un centro de acogida de menores inmigrantes. El inmueble, adquirido hace menos de un año con la previsión inicial de albergar a 14 jóvenes, acoge actualmente a medio centenar, según ha revelado OkDiario, que ha recogido de la mano de Cake Minuesa el testimonio de uno de sus trabajadores sobre los problemas de convivencia, los enfrentamientos entre internos y los incidentes sufridos por el personal.

La situación ha provocado, según el empleado consultado, un creciente deterioro de la convivencia dentro de las instalaciones. Uno de los episodios más graves se produjo durante una pelea entre jóvenes marroquíes y subsaharianos, que habría obligado a movilizar hasta siete ambulancias para atender a los heridos. El trabajador asegura que ambos grupos mantienen una marcada rivalidad y apenas se relacionan entre sí.

Las dificultades también afectan a los educadores encargados de supervisar el recinto. El cuidador denuncia comportamientos intimidatorios hacia las trabajadoras, entre ellos un incidente en el que varios residentes habrían encerrado a una educadora con la intención de besarla. Se trata de un episodio relatado por el empleado cuya veracidad no ha podido comprobarse de manera independiente.

A estos problemas se suma el presunto incumplimiento sistemático de las normas del centro. El reglamento establece que, de lunes a viernes, los internos deben encontrarse en sus habitaciones a las 23.30 horas, después de entregar sus teléfonos móviles. Durante los fines de semana, la hora límite para regresar se amplía hasta las dos de la madrugada.

Sin embargo, según el testimonio recabado por OkDiario, algunos jóvenes permanecen fuera de las instalaciones hasta las cinco de la mañana. El medio asegura haber comprobado la presencia de residentes en un parque cercano durante horas en las que deberían encontrarse dentro del antiguo monasterio.

El trabajador también cuestiona la edad de algunos de los acogidos. Aunque oficialmente figuran como menores de edad, sostiene que una parte de los residentes habría superado ya los 18 años, una afirmación que no aparece respaldada por pruebas documentales en la información publicada.

Mientras tanto, el malestar se extiende al entorno del centro. Vecinos consultados denuncian molestias relacionadas con el comportamiento de algunos residentes y expresan su preocupación por los incidentes registrados en las inmediaciones.

De este modo, el antiguo monasterio de San Agustín, adquirido por el Ejecutivo autonómico del PP para atender inicialmente a 14 menores extranjeros, se enfrenta a las denuncias de un trabajador sobre una ocupación muy superior a la prevista y una convivencia cada vez más complicada. Por el momento, la información difundida no recoge una respuesta oficial del Gobierno riojano a estas acusaciones.

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