«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La Policía Nacional se hizo cargo del detenido

Un guardia civil fuera de servicio y un militar detienen en Ceuta a un inmigrante invasor acusado de agresión sexual

Varios militares dan apoyo a efectivos de la Policía Nacional en Ceuta. Europa Press

Un guardia civil que acababa de finalizar su jornada laboral intervino en la detención de un inmigrante ilegal en Ceuta después de observar cómo un militar perseguía a uno de varios individuos en las inmediaciones de la gasolinera del Chorrillo, según publica El Faro de Ceuta.

El agente circulaba en motocicleta hacia su domicilio cuando se percató de que varias personas corrían por la zona y de que una de ellas portaba una bolsa. Ante la posibilidad de que pudiera tratarse de un robo, decidió detenerse para comprobar lo que estaba ocurriendo.

Al aproximarse, comprobó que uno de los individuos estaba siendo perseguido por un militar. El guardia civil decidió acercarse primero para garantizar la seguridad del miembro de las Fuerzas Armadas, que se encontraba solo y podía desconocer si alguno de los implicados portaba algún objeto peligroso.

El guardia civil se bajó de la motocicleta y se aproximó al militar, que había conseguido interceptar inicialmente a uno de los individuos. Sin embargo, el sospechoso habría intentado escapar de nuevo, lo que provocó una persecución a pie.

Finalmente, el militar y el agente consiguieron alcanzarlo y reducirlo. El guardia civil llevaba consigo su material de dotación y utilizó sus grilletes para mantener retenido al individuo hasta la llegada de una patrulla de la Policía Nacional.

Los hechos ocurrieron en las proximidades de la gasolinera del Chorrillo, cerca de la zona de las Murallas, un punto con tránsito habitual de personas y vehículos.

Durante la intervención, el militar explicó que el detenido habría mantenido previamente una actitud agresiva e intimidatoria hacia ciudadanos de la zona. También habría protagonizado comportamientos inapropiados hacia varias chicas, incluidos presuntos tocamientos, según la información trasladada posteriormente a los agentes policiales.

La Policía Nacional se hizo cargo del detenido y asumió las diligencias correspondientes. Los agentes utilizaron sus propios medios de inmovilización para trasladarlo, mientras otros militares continuaban buscando a otros individuos relacionados con el incidente.

El guardia civil pudo abandonar finalmente el lugar después de colaborar con el militar y con los agentes policiales. La intervención puso de manifiesto la colaboración entre los distintos cuerpos de seguridad y las Fuerzas Armadas desplegados en Ceuta.

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