Un joven de 26 años y natural de Gambia ha sido detenido en Chirivella, Valencia, después de atacar presuntamente con un cuchillo a un subinspector de la Policía Nacional durante una intervención en una vivienda. El agente evitó lesiones de gravedad gracias al chaleco de protección, que recibió el impacto directo del arma en la zona del hombro.
Los hechos ocurrieron el pasado 26 de mayo de 2026, sobre las nueve y media de la mañana, cuando una patrulla acudió a un domicilio del municipio tras recibir un aviso por una fuerte discusión entre varios jóvenes que convivían en el mismo piso. La llamada la realizó otro varón, también natural de Gambia, que alertó de los problemas de convivencia con uno de sus compañeros.
Según relató el alertante a los agentes, el joven consumía abundante marihuana y reproducía rezos islámicos a gran volumen desde su teléfono móvil, lo que habría generado una situación de tensión en la vivienda. Los policías intentaron rebajar el conflicto y propusieron al implicado salir a la calle para calmar los ánimos.
Fue entonces cuando, de acuerdo con fuentes judiciales, el detenido reaccionó de forma extremadamente violenta. El joven habría cogido un cuchillo de cocina que se encontraba entre la basura de su habitación, levantó el arma y trató de clavársela al subinspector en la zona del cuello. Durante el ataque, según las mismas fuentes, gritó en varias ocasiones expresiones como «Allahu Akbar» —«Alá es grande»— y «sacrificeme», traducido como «sacrifícame» en inglés.
La rápida reacción del agente y la protección del chaleco evitaron que el ataque tuviera consecuencias más graves. Pese a ello, la intervención se desarrolló en medio de una enorme tensión, ya que el joven continuó resistiéndose con golpes y patadas contra los policías que trataban de reducirlo.
Los agentes solicitaron refuerzos de inmediato. Varios efectivos acudieron al lugar y, tras forcejear con el detenido, cuatro policías consiguieron finalmente desarmarlo y controlar la situación. Durante la actuación, dos agentes resultaron con lesiones leves por los golpes recibidos.
El arrestado también intentó, según las fuentes consultadas, arrojarse por una ventana durante el episodio, lo que aumentó aún más el riesgo de la intervención. Finalmente fue reducido y trasladado a dependencias policiales.
Al joven no le constan detenciones anteriores en España. Ahora se enfrenta a una investigación por los presuntos delitos de tentativa de homicidio y atentado contra agente de la autoridad, después de un ataque que pudo acabar en tragedia de no ser por el chaleco de protección del subinspector.