
Un inmigrante de origen magrebí ha sido reducido tras herir a un joven y sembrar momentos de gran tensión en pleno centro de Barcelona mientras portaba dos cuchillos de grandes dimensiones. Los hechos ocurrieron durante la tarde del martes en la avenida del Paralelo, una de las principales arterias de la ciudad, según avanza ElCaso.cat.
La intervención policial se produjo después de que varios ciudadanos alertaran al teléfono de emergencias 112 de la presencia de un individuo extremadamente alterado que caminaba armado por la vía pública. Según los avisos recibidos, el hombre acababa de agredir a otra persona y continuaba exhibiendo las armas blancas mientras avanzaba por la zona.
Varias patrullas de la Guardia Urbana se desplazaron hasta las inmediaciones del número 64 de la avenida, donde localizaron al sospechoso frente a un establecimiento. A su llegada, los agentes comprobaron que el individuo mantenía una actitud agresiva, blandía los cuchillos de forma intimidatoria y lanzaba amenazas tanto a los viandantes como a los propios policías.
Los efectivos intentaron inicialmente que depusiera su actitud y entregara las armas, pero el hombre respondió encarándose a los agentes y manteniendo los cuchillos en actitud desafiante. La situación llegó a tal extremo que uno de los policías desenfundó su arma reglamentaria ante el riesgo de una agresión inminente.
Finalmente, cuando los agentes se disponían a intervenir físicamente, el sospechoso arrojó los dos cuchillos al suelo. Con el apoyo de miembros de la Unitat de Reforç, Emergències i Proximitat (UREP), los policías lograron inmovilizarlo y colocarle las esposas sin que se produjeran daños de gravedad.
Tras el arresto, los agentes iniciaron una búsqueda para localizar a la persona que supuestamente había sido atacada previamente. Poco después encontraron a un hombre en las inmediaciones que presentaba una herida provocada por un arma blanca. La víctima explicó que había sido alcanzada por uno de los cuchillos que portaba el detenido.
Las lesiones sufridas fueron de carácter leve y no hicieron necesario su traslado a un centro hospitalario. No obstante, además de los cargos por atentado contra agentes de la autoridad, el arrestado quedó también investigado por un presunto delito de lesiones.
Las circunstancias exactas que desencadenaron la agresión todavía no han trascendido y continúan siendo objeto de investigación. Los investigadores tratan de determinar si existía alguna relación previa entre el agresor y la víctima o si el ataque se produjo de forma aleatoria.
El incidente tuvo lugar en una Barcelona sometida a un extraordinario despliegue de seguridad por la visita del papa León XIV. Durante las mismas horas se registraron otros sucesos violentos en distintos puntos de la ciudad, entre ellos el abatimiento de un hombre en la zona de Balmes con Diagonal y otro episodio en el barrio del Raval relacionado con un arma blanca.
Por el momento, las autoridades mantienen que ninguno de estos acontecimientos guarda relación con la presencia del pontífice en la capital catalana, aunque los hechos han vuelto a situar la seguridad ciudadana en el centro del debate.