«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Cubierto con una capucha negra, sin pronunciar una sola palabra y sin motivo aparente

Un inmigrante marfileño apuñala 20 veces a un hombre en Milán: «Me divertí mucho, lo volveré a hacer en cuanto salga de la cárcel»

Bar La Giada en la via Capecelatro. Redes sociales

Un inmigrante de origen marfileño ha apuñalado hasta en 20 ocasiones a un hombre en Milán en un ataque gratuito y salvaje que ha conmocionado a Italia. El suceso ocurrió el pasado 4 de julio por la mañana, alrededor de las 7.30, frente al bar La Giada en la via Capecelatro, en la zona de San Siro.

El agresor, un joven de 22 años, se acercó por detrás a la víctima —un hombre de 55 años identificado como Gerardo P.— que estaba desayunando tranquilamente con su padre anciano. Cubierto con una capucha negra, sin pronunciar una sola palabra y sin motivo aparente, sacó un cuchillo y le asestó unas 20 puñaladas en la cabeza, el cuello, el pecho y el abdomen.

Los clientes del bar y el propio padre de la víctima reaccionaron con rapidez, lo derribaron y lo inmovilizaron hasta la llegada de la policía. El herido fue trasladado en código rojo al hospital Niguarda, donde fue operado de urgencia. Aunque inicialmente su vida corría grave peligro, su estado ha mejorado y ya no está en peligro inminente.

Durante el interrogatorio, el agresor no mostró ningún arrepentimiento. Al contrario, declaró con frialdad a los agentes: «Me divertí mucho, lo volveré a hacer en cuanto salga de la cárcel». También afirmó que se había «divertido» y que estaba «preparado para repetirlo».

El joven fue detenido en el lugar de los hechos y se encuentra en prisión preventiva acusado de tentativa de homicidio agravado. Las investigaciones continúan para esclarecer si tenía antecedentes previos, incluyendo un posible incidente similar en el Reino Unido.

El ataque, completamente aleatorio y sin provocación, ha generado una fuerte indignación en redes y en los medios italianos, que destacan la brutalidad del asalto y las declaraciones del detenido. La víctima sigue recuperándose en el hospital mientras la justicia italiana decide el futuro del agresor.

+ en
Fondo newsletter