
La Policía Nacional ha detenido en Madrid a un joven de 26 años, de origen magrebí, por presuntamente amenazar de muerte a varias personas que participan en la acampada por la vivienda instalada en la Puerta del Sol. Según avanza El Español, el arrestado llegó a advertir a los presentes de que compraría una pistola para matarlos y también amenazó con prenderles fuego.
Los hechos ocurrieron durante la mañana del jueves 15 de octubre, alrededor de las 7.00 horas, después de que el inmigrante acusara a varios participantes en la protesta de haberle robado droga y otros objetos personales. Según los testimonios recogidos por los agentes, la discusión fue subiendo de tono hasta que el hombre comenzó a proferir amenazas contra quienes se encontraban en el lugar.
Una de las denunciantes aseguró que el detenido gritó: «Voy a comprar una pistola y os voy a matar a todos». También habría advertido a los presentes de que los prendería fuego, según las declaraciones incorporadas a las diligencias policiales.
El joven, nacido en El Ejido (Almería), llevaba apenas unos días en la acampada y, de acuerdo con los testimonios, ya había protagonizado otros episodios conflictivos con algunos participantes.
Otra mujer relató que el incidente comenzó cuando el sospechoso adoptó una actitud desafiante en el interior de una de las tiendas de campaña. Los participantes trataron de que abandonara el lugar y consiguieron acompañarlo hasta las inmediaciones de un supermercado situado en la Puerta del Sol.
Sin embargo, la discusión continuó. Según esta testigo, el magrebí amenazó a una de las mujeres con hacerle «un agujero en la cabeza» y aseguró que le rajaría la boca, aunque tuviera que acabar en la cárcel.
La Policía recibió un aviso por la presencia de un hombre alterado y violento en la zona. Cuando llegó la patrulla, el sospechoso ya se había marchado, pero dos mujeres informaron a los agentes de lo ocurrido y manifestaron su preocupación por la gravedad de las amenazas.
Tras las gestiones policiales, los agentes localizaron al magrebí y lo detuvieron como presunto autor de un delito de amenazas graves. Fue trasladado a dependencias policiales, donde quedó ingresado en los calabozos tras ser informado de sus derechos.
Durante la tramitación de las diligencias, solicitó asistencia médica por lesiones en la espalda y un tobillo. El parte sanitario estableció un pronóstico leve. También pidió un intérprete de árabe y manifestó ante los agentes que no comprendía bien el español, antes de acogerse a su derecho a no declarar.