«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
En Torrevieja

Un policía se ve obligado a desenfundar su arma para reducir a un mantero que rajó las cuatro ruedas de un coche patrulla en un paseo marítimo de Alicante

Top Manta. Redes Sociales

Un agente de la Policía Local de Torrevieja se vio obligado a sacar su arma de fuego reglamentaria con carácter disuasorio durante una intervención ocurrida el pasado jueves en el paseo marítimo Juan Aparicio, según fuentes confirmadas. El suceso tuvo lugar en torno a las 19.30 horas, en un contexto de actuación policial dirigida al control de top manta en una de las zonas de mayor afluencia turística del municipio.

Según publica el diario Información, una patrulla se encontraba realizando labores de vigilancia y requiriendo a un grupo de inmigrantes vendedores de «top manta» que abandonara el espacio situado junto a un establecimiento de restauración. Estos extranjeros, habituales en la zona, suelen replegarse momentáneamente sin cesar completamente su actividad, manteniendo la mercancía preparada para su reanudación inmediata.

Tras una primera intervención, los agentes regresaron a su vehículo patrulla, donde comprobaron que las cuatro ruedas habían sido rajadas de forma intencionada. Un testigo presencial señaló entonces a un cabecilla de los manteros como presunto autor de los daños. Al proceder a su identificación y tentativa de detención, el mantero reaccionó de forma agresiva, blandiendo una navaja y profiriendo amenazas contra los agentes actuantes.

En ese contexto de riesgo, uno de los policías extrajo su arma reglamentaria con finalidad exclusivamente disuasoria, sin que se efectuara disparo alguno. La actuación permitió contener la situación hasta la llegada de apoyo circunstancial de un agente de la Guardia Civil fuera de servicio, que colaboró en la reducción del individuo. Para ello, los intervinientes emplearon medios improvisados del entorno, incluyendo mobiliario de terraza, con el objetivo de neutralizar la amenaza de forma proporcional.

El detenido fue trasladado a dependencias policiales y posteriormente puesto a disposición judicial. La autoridad competente decretó su libertad con cargos por presuntos delitos de daños, desobediencia y resistencia a la autoridad, quedando a la espera de la evolución del procedimiento.

Este incidente se enmarca en un dispositivo más amplio de control sobre la venta ambulante no autorizada, actividad conocida popularmente como “top manta”, que ha sido objeto de intensificación en las últimas semanas por parte de la Policía Local y unidades de la Guardia Civil. Las actuaciones han permitido la incautación de grandes volúmenes de mercancía presuntamente falsificada, si bien no se habían producido detenciones recientes hasta este episodio.

Las fuentes consultadas indican que la presión policial responde tanto a demandas del sector comercial como a criterios de orden público, si bien la eficacia de medidas disuasorias como la señalización de sanciones a compradores resulta limitada. Desde la implantación de carteles informativos en 2024, no consta la tramitación efectiva de sanciones administrativas en este ámbito.

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