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En Murtas, 1.067 personas figuran en el censo electoral exterior

Un pueblo de Granada tiene tres veces más electores en el extranjero que residentes en España tras la ‘ley de nietos’

La localidad granadina de Murtas. Junta de Andalucía

Murtas, un pequeño municipio de la Alpujarra granadina, ofrece una de las imágenes más llamativas del crecimiento del censo electoral exterior en España: por cada elector que reside en el país, hay más de tres inscritos en el extranjero. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, 1.067 electores vinculados a Murtas viven fuera de España, mientras que únicamente 332 residen en territorio nacional, según recoge El Debate.

En términos porcentuales, alrededor del 76% del censo electoral del municipio está en el extranjero. La cifra resulta todavía más sorprendente si se compara con la población real de la localidad. Murtas apenas supera los 400 habitantes empadronados y, según su alcalde, José Miguel Romera, sólo unos 200 permanecen de forma habitual en el pueblo.

Más de mil electores que viven fuera de España

El fenómeno tiene su origen en la histórica emigración de vecinos de la Alpujarra hacia otros países, especialmente de Hispanoamérica. Argentina y Venezuela figuran entre los destinos principales de muchas familias que abandonaron la zona durante el siglo pasado y cuyos descendientes han conservado o recuperado posteriormente la nacionalidad española. El propio alcalde admite que muchos de los inscritos en el censo exterior mantienen una relación muy limitada con la localidad.

«No son gente del pueblo ni lo conocen», ha señalado Romera sobre parte de esos descendientes. Los electores incluidos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) no pueden votar en las elecciones municipales, pero sí en procesos generales, autonómicos y europeos.

La ley de nietos dispara el censo exterior

El incremento del número de electores residentes fuera de España se ha visto impulsado durante los últimos años por la denominada ley de nietos, incluida en la Ley de Memoria Democrática. Esta vía permitió acceder a la nacionalidad española a determinados descendientes de españoles emigrados o exiliados.

Como consecuencia, miles de nuevos ciudadanos españoles residentes en otros países han pasado a estar vinculados electoralmente a municipios de origen de sus padres, abuelos o bisabuelos. El caso de Murtas resulta especialmente ilustrativo: mientras la localidad pierde población sobre el terreno, su censo electoral exterior supera ampliamente el millar de personas.

Muchos nunca han vivido en el municipio

El alcalde asegura que «casi la totalidad» de los electores del extranjero vinculados a Murtas no han nacido en España ni han residido nunca en la localidad. «Son personas que no están empadronadas aquí, que no han venido ni van a venir, y que sabrán cosas de la política nacional, pero es difícil que sepan lo que pasa en el pueblo», ha explicado. La cuestión adquiere especial importancia ante las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, ya que los inscritos en el CERA sí pueden participar desde el extranjero.

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