«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Afectó al AVE 2192

Un tren permaneció detenido durante 11 minutos en Urda por un fallo del LZB apenas 12 horas antes del accidente que dejó 69 muertos

Accidente de Urda. Europa Press

Un tren AVE de Renfe que cubría el trayecto entre Madrid y Málaga permaneció detenido durante once minutos en la estación de Urda la noche del martes 27 de octubre, después de perder la conexión con el sistema de protección LZB, según avanza este sábado El Español. La incidencia se produjo a menos de un kilómetro del punto donde, aproximadamente 12 horas después, otro convoy de alta velocidad alcanzaría por detrás a un Iryo detenido, en el accidente que dejó al menos 69 fallecidos.

El episodio afectó al AVE 2192 y ha sido confirmado por un trabajador de Renfe que viajaba a bordo, cuyo testimonio ha permitido reconstruir lo sucedido. Los registros GPS del convoy, publicados por la operadora y recopilados por la plataforma SpainTrainRadar, también reflejan la interrupción de la marcha.

Según esos datos, el tren se detuvo alrededor de las 20:32 horas en el punto kilométrico 119,7, a la altura de la estación de Urda. La circulación no se reanudó hasta aproximadamente las 20:43, después de permanecer inmovilizado durante 11 minutos.

La parada se produjo después de que el convoy hubiera recorrido con normalidad buena parte del trayecto. El AVE salió de Madrid-Puerta de Atocha alrededor de las 19:54 y atravesó el tramo entre La Sagra, Mora y Orgaz sin incidencias destacables. A las 20:24 redujo la velocidad por una limitación temporal de 80 kilómetros por hora entre los puntos kilométricos 93 y 94.

Posteriormente recuperó velocidad hasta alcanzar registros medios próximos a los 250 kilómetros por hora en las inmediaciones del kilómetro 117. Sin embargo, al aproximarse a Urda, el tren frenó y quedó detenido.

La causa fue la pérdida de conexión con el sistema LZB. Tras reiniciar el dispositivo, el convoy reanudó la marcha siguiendo un procedimiento de circulación restringida, avanzando a velocidades reducidas hasta alcanzar un punto de reconexión.

El AVE recorrió seis kilómetros a baja velocidad antes de recuperar la transmisión del sistema de protección. Las primeras mediciones posteriores a la parada reflejan velocidades de entre 37 y 57 kilómetros por hora. El tren mantuvo ese ritmo hasta aproximarse al punto kilométrico 125,8, identificado en la hoja de ruta como lugar donde un convoy que ha perdido la transmisión del LZB puede volver a incorporarse al sistema.

Una vez superado ese punto, las lecturas GPS muestran un incremento significativo de la velocidad: de una media de 72 kilómetros por hora se pasó a 153 en el siguiente registro.

La incidencia provocó que el AVE acumulase aproximadamente 17 minutos adicionales de retraso. La demora pasó de unos cuatro minutos antes de la parada a 21 minutos después de recuperar la circulación. El convoy continuó posteriormente hacia Andalucía y llegó a las proximidades de Málaga a las 23:07.

El episodio adquiere especial relevancia por su proximidad temporal y geográfica al accidente del miércoles 28 de octubre. La mañana siguiente, otro fallo del LZB volvió a alterar la circulación ferroviaria en Urda. Según la nota preliminar de la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes (AITAT), la avería comenzó a las 08:31.

Los problemas con este sistema de protección se han multiplicado durante los últimos meses, coincidiendo con los trabajos para instalar el nuevo ERTMS. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha reconocido la existencia de 170 incidencias de este tipo en lo que va de año, mientras que algunos maquinistas aseguran que las caídas pueden producirse hasta diez veces al día.

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