Un vecino de Montblanc (Tarragona) llamado David ha denunciado que cinco inmigrantes de origen magrebí y en situación ilegal figuraban empadronados en su vivienda sin su conocimiento ni autorización. El afectado descubrió la situación cuando comenzó a recibir correspondencia de la sanidad pública catalana y de los servicios sociales dirigida a personas completamente desconocidas. Según ha relatado a OkDiario, los supuestos residentes habían presentado contratos de alquiler falsificados para justificar su inscripción en el padrón municipal.
El caso ha adquirido una nueva dimensión después de que David recibiera una carta procedente del PSOE que contenía un carné de afiliado a nombre de uno de los extranjeros. El propietario asegura que el envío le sorprendió especialmente, ya que nunca había tenido relación con los cinco individuos que aparecían registrados en su domicilio. Aunque considera llamativa esta circunstancia, ha evitado establecer una vinculación directa entre las presuntas irregularidades administrativas y cualquier actuación del partido socialista.
La situación comenzó con la llegada de una comunicación sanitaria a nombre de una persona identificada como Bhek. Posteriormente recibió otra dirigida a Moshine y, con el paso de las semanas, aparecieron tres destinatarios más. Las cartas incluían documentación relacionada con la cobertura sanitaria y comunicaciones sobre prestaciones sociales, lo que llevó al vecino a sospechar que su dirección estaba siendo utilizada para realizar trámites administrativos sin su consentimiento.
Ante estos hechos, David acudió al Ayuntamiento de Montblanc para solicitar explicaciones. Allí descubrió que los cinco extranjeros habían presentado supuestos contratos de arrendamiento de habitaciones de su propia casa. El vecino asegura que los documentos eran manifiestamente falsos y que nadie se había puesto en contacto con él para comprobar si realmente había autorizado aquellos alquileres. «Eran contratos falsos de alquiler, por supuesto, que podía haber redactado un niño pequeño», ha denunciado.
Según su testimonio, los responsables municipales le comunicaron que procederían a retirar las inscripciones del padrón, pero la correspondencia dirigida a los supuestos inquilinos continuó llegando a su domicilio. David critica que el consistorio hubiera aceptado los documentos sin verificar previamente su autenticidad y considera que lo sucedido evidencia deficiencias en los mecanismos de comprobación del empadronamiento.
El afectado decidió entonces trasladar los hechos a la Policía Nacional y a los Mossos d’Esquadra mediante las correspondientes denuncias. Según explica, varios de los extranjeros fueron detenidos por una presunta falsificación documental, aunque reconoce que desconoce el número exacto de arrestados y el estado actual de las actuaciones. Pese a ello, asegura que sigue recibiendo comunicaciones administrativas a nombre de personas que no residen en su vivienda.