
Una inmigrante ilegal que accedió a Ceuta el pasado 30 de julio ha desvelado a LA GACETA que la frontera marroquí se encontraba abierta y sin impedimentos para cruzar cuando miles de personas comenzaron a entrar en la ciudad autónoma. La mujer, que asegura llevar años en Marruecos después de que caducase su documentación española, aprovechó aquella situación para regresar a territorio nacional y agradece directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la oportunidad de haber podido hacerlo.
«La puerta, la frontera, estaba abierta. Todo el mundo entrando», relata sobre lo que encontró aquel día. Preguntada por si aquella situación era habitual, responde tajantemente: «Nunca está abierta». La entrevistada explica que decidió cruzar en cuanto comprobó que podía hacerlo y describe aquel momento como «una oportunidad» para regresar a España, regularizar su situación y recibir asistencia médica gratuita por un problema ocular.
La mujer dedica buena parte de su conversación con LA GACETA a elogiar a Pedro Sánchez. «Muchísimas gracias a él. Todo el mundo lo quiere», asegura cuando se le pregunta qué opinión existe sobre el presidente español en Marruecos. «Este hombre lo quiero muchísimo», añade antes de pedir directamente ayuda para recuperar sus papeles. Posteriormente vuelve a dirigirse al jefe del Ejecutivo: «Muchísimas gracias, Pedro Sánchez. Te lo juro que estoy contentísima».
Desde su llegada permanece en un asentamiento improvisado y duerme en una tienda de campaña. Según explica, recibe asistencia de Cruz Roja, que proporciona alimentos, ropa y medicamentos a las personas instaladas allí. La entrevistada sostiene que muchas de las mujeres con las que convive tampoco quieren regresar a Marruecos: «No hay médico, no hay trabajo, no hay nada».
La conversación adquiere un tono diferente cuando LA GACETA le pregunta por las denuncias de agresiones sexuales en Ceuta. La mujer afirma inicialmente desconocer qué ocurre con otras residentes del asentamiento porque apenas mantiene relación con ellas. Sin embargo, al ser preguntada directamente por las violaciones, responsabiliza a algunas de las propias mujeres de ponerse en situaciones de riesgo y relaciona las agresiones con quienes, según ella, se acercan a hombres, consumen alcohol o fuman.
«Alguien que busca algo lo encuentra», afirma. Preguntada por LA GACETA sobre si considera que las víctimas son las mujeres que fuman y beben, responde: «Claro, las que se acercan a los hombres, los chicos, si fuman y beben […] van a pasar estas cosas». La mujer llega a calificarlas de «sucias» y añade: «Me parece que se va a buscar al hombre por la noche, eso no puede ser».
Sus palabras responsabilizan a las víctimas por las agresiones que puedan sufrir, aunque la entrevistada no aporta conocimiento directo sobre los casos denunciados ni identifica ninguna agresión concreta. De hecho, ella misma reconoce durante la conversación que desconoce personalmente lo que les ha sucedido a las demás mujeres del asentamiento.
La inmigrante concluye insistiendo en que su objetivo es permanecer en España para trabajar y recibir tratamiento médico. Antes de finalizar vuelve a agradecer la actuación de las autoridades españolas: «Gracias, Pedro Sánchez, por toda la ayuda de vuestra España, del Gobierno de España. Muchísimas gracias».