«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Le argumentaron que defendían «otros valores»

Una joven es expulsada de su peluquería habitual en Madrid por lucir una pulsera de VOX: «Me dijeron que su plantilla estaba formada por inmigrantes»

Joven seguidora de VOX. Redes sociales

Una joven madrileña ha sido expulsada de su peluquería habitual por lucir una pulsera de VOX, según ha denunciado en un vídeo publicado en redes sociales. La clienta asegura que acudía con regularidad al establecimiento, ubicado en Madrid, sin haber tenido nunca ningún problema ni incidente previo con el personal. Sin embargo, tras solicitar una nueva cita, recibió la negativa por parte del local, alegando que su equipo está compuesto por personas migrantes y del colectivo LGTBIQ+, y que» «no se sienten representados por los valores del partido político» al que ella mostró afinidad.

En el vídeo, la joven relata que la última vez que acudió al salón llevaba puesta una pulsera identificada con VOX y que, poco después, al pedir una nueva cita, se le comunicó que no volverían a atenderla. Según su versión, la justificación dada por la peluquería fue que defendían «otros valores» y que no compartían su posicionamiento ideológico.

La afectada explica que nunca expresó opiniones políticas en el establecimiento ni tuvo actitudes ofensivas, y que su relación con el equipo siempre fue cordial y respetuosa. Además, se muestra sorprendida por lo que considera un trato discriminatorio basado únicamente en su orientación política. «Yo no busco ser su amiga, sólo quería que me tiñeran el pelo», comenta en su testimonio.

También plantea una reflexión en su vídeo: «¿Qué pasaría si yo, trabajando de cara al público, negara la atención a alguien por llevar símbolos de otro partido o del colectivo LGTBIQ? Me despedirían al día siguiente». Por ello, denuncia lo que considera una doble vara de medir en el discurso sobre la tolerancia y la inclusión.

La joven finaliza su mensaje lamentando lo sucedido y asegurando que, aunque al principio no pensó en hacerlo público, decidió contarlo para visibilizar que este tipo de situaciones también ocurren. «Parece que siempre los intolerantes somos nosotros, pero a veces es al revés», concluye.

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