Veinte inmigrantes de origen marroquí arribaron este viernes al puerto de Gran Tarajal, en Fuerteventura, a bordo de un pesquero procedente de El Aaiún, en el Sáhara Occidental. La embarcación, de nombre Aali, es investigada por los agentes tras constar una denuncia de robo en su puerto base. Se trataría del cuarto caso en el último año en el que un pesquero robado en aguas del noroeste de África alcanza las costas canarias convertido en «pesquero patera».
La llegada se produjo sin incidencias. El Sistema de Vigilancia Exterior (SIVE) detectó la embarcación a las 6:42 horas cuando se aproximaba a la isla a unos 24 kilómetros de Caleta de Fuste. La Salvamar Ízar salió a su encuentro y la acompañó hasta el puerto de Gran Tarajal. Una vez en tierra, los veinte ocupantes fueron identificados como marroquíes. Las mismas fuentes policiales confirman que robaron el pesquero a pescadores locales de la zona de El Aaiún. En estos momentos, los agentes analizan las declaraciones prestadas durante las entrevistas policiales para determinar cómo se perpetró el robo, quién actuó como cabecilla y quién pilotó la embarcación durante la travesía hasta Canarias.
No es la primera vez que se registra este tipo de incidente. El pasado 28 de junio, Salvamento Marítimo interceptó a 11 marroquíes que navegaban a la deriva en un pesquero robado en el puerto de Agadir (Marruecos). En 2025 ya se produjeron dos casos similares en Lanzarote: uno el 18 de junio en el puerto de Arrecife, con catorce ocupantes y otro el 10 de septiembre en la costa de Órzola, donde la embarcación encalló e incluso se incendió, con cinco inmigrantes ilegales a bordo. En todos los casos se trató de pesqueros sustraídos en puertos marroquíes o del Sahara que fueron utilizados como medio de transporte ilegal hacia Canarias.
Este nuevo episodio se produce en un contexto de incremento sostenido de la presencia marroquí en la ruta atlántica. Según datos de FRONTEX consultados por LA GACETA, en los cuatro primeros meses del año en curso se registraron 330 detecciones de nacionales marroquíes en la Ruta de África Occidental, que canaliza la inmigración ilegal hacia Canarias. La progresión mensual resulta especialmente llamativa: de las 19 detecciones de enero se pasó a 40 en febrero (+110,5%), 107 en marzo (+167,5%) y 164 en abril (+53,3%). En apenas cuatro meses, el flujo mensual de origen marroquí se ha multiplicado por más de ocho.
Durante todo 2025, FRONTEX contabilizó 1.639 detecciones de marroquíes en esta misma ruta. La presencia de otras nacionalidades magrebíes fue prácticamente testimonial; sólo una detección de nacionalidad argelina en todo el año y ninguna tunecina. El componente magrebí del flujo ilegal hacia Canarias es, por tanto, casi exclusivamente marroquí. Las islas de Lanzarote y Fuerteventura concentran la mayor parte de estas llegadas, que en los últimos meses han vuelto a mostrar una tendencia claramente alcista.
Las fuentes policiales consultadas por LA GCETA subrayan que la utilización de pesqueros robados añade un nuevo factor de complejidad a la ya de por sí complicada gestión de la frontera sur atlántica. No sólo se trata de una modalidad que permite sortear controles en origen, sino que además genera un problema añadido de investigación criminal una vez que la embarcación alcanza territorio español. En el caso de este viernes, la Policía Nacional trabaja para esclarecer la autoría material del robo y determinar si existe una organización detrás de estos episodios que se han repetido ya en cuatro ocasiones en el último año.