La vicesecretaria Nacional Jurídica (VCSNJ) de VOX, Marta Castro, ha confirmado al diario LA GACETA que el partido se personará en el procedimiento judicial abierto por el accidente ferroviario ocurrido este miércoles en Urda (Toledo) para solicitar medidas cautelares que garanticen la conservación de todas las pruebas y evitar que se repita lo sucedido tras la tragedia de Adamuz (Córdoba), cuando Adif retiró materiales de las vías sin autorización judicial previa.
«Pedimos medidas cautelares en el accidente de Toledo para proteger la investigación y que se averigüe toda la verdad, que no pase como en Adamuz y que las pruebas queden conservadas», ha asegurado Castro en declaraciones a este periódico.
El presidente de VOX, Santiago Abascal, también ha anunciado este miércoles que los servicios jurídicos de su formación ya han iniciado las actuaciones para personarse y solicitar la protección de las evidencias del siniestro. El dirigente ha defendido la necesidad de esclarecer las circunstancias de la colisión entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo, ocurrida a primera hora de la mañana en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla.
La iniciativa de VOX tiene como antecedente las irregularidades detectadas por la Guardia Civil en la retirada de materiales tras el accidente de Adamuz, ocurrido el pasado 18 de enero y en el que fallecieron 46 personas.
Según un informe remitido por los investigadores a la autoridad judicial, trabajadores de Adif retiraron fragmentos de carril y piezas que contenían soldaduras durante la madrugada del 22 al 23 de enero, apenas cuatro días después del siniestro. Los materiales fueron trasladados a una base de mantenimiento situada en Hornachuelos (Córdoba).
La Guardia Civil también advirtió de que se practicaron ensayos sobre parte de esos elementos sin comunicarlo previamente ni solicitar autorización, pese a que algunas soldaduras podían tener relevancia para determinar las causas del descarrilamiento.
La magistrada encargada de investigar la tragedia de Adamuz llegó a ordenar a Adif la restitución inmediata de los materiales que permanecieran en su poder y le prohibió realizar nuevas extracciones, traslados o pruebas sin autorización judicial, bajo apercibimiento de posibles responsabilidades penales.
Por su parte, Adif defendió que únicamente había recogido piezas que los investigadores no habían retirado durante sus inspecciones y aseguró que los elementos permanecieron conservados y a disposición de la Justicia.
Con estos antecedentes, VOX pretende que las pruebas del accidente de Toledo queden protegidas desde el inicio de la investigación, mediante las correspondientes medidas judiciales de conservación y custodia, para facilitar el esclarecimiento de las causas del choque y de las posibles responsabilidades.