El grupo de VOX en la Diputación de Barcelona ha denunciado formalmente la pérdida definitiva de más de 82.000 euros de dinero público pertenecientes a los contribuyentes de la provincia de Barcelona. En el año 2016 se otorgaron 209.612,40 euros en forma de tres subvenciones de cooperación internacional a proyectos en el extranjero y, tras años de nula fiscalización y voluntad de recuperarlos parcialmente, la propia administración provincial los da hoy por técnicamente «irrecuperables».
La formación detalla que las ayudas —repartidas entre un ministerio en Bolivia, un consistorio en Perú y una entidad privada en el Líbano— no se destinaron a levantar infraestructuras ni a ayuda de emergencia humanitaria, sino a conceptos abstractos como «consultorías», «estudios», «creación de redes» y «asistencia técnica» sin ningún retorno real para los vecinos de la provincia de Barcelona.
VOX ha desglosado detalladamente el rastro del dinero público perdido y los nombres de los responsables políticos que autorizaron la salida de estos fondos en el año 2016:
1. El pozo sin fondo de Bolivia: 55.000 euros para «creación de guías»
Proyecto: «Fortalecimiento institucional en materia de gestión de residuos» para el Ministerio de Medio Ambiente y Agua de Bolivia. No se construyó ni un solo contenedor; el dinero se destinó a asistencias técnicas, elaboración de documentos y viajes de personal.
El mapa del poder en 2016: el dinero fue concedido bajo la presidencia de Mercè Conesa (CDC/PDeCAT). La Diputación se acopló a un programa que la Generalitat de Catalunya —entonces presidida por Carles Puigdemont (Junts pel Sí)— llevaba impulsando desde 2006.
Los responsables firmantes: en el expediente oficial figuran las firmas de Josep Rull (entonces Conseller de Territori i Sostenibilitat por CDC/PDeCAT), Raül Romeva (Conseller de Afers Exteriors por ERC) y de los directores de la Agencia de Residuos de Cataluña, Josep Maria Tost (CDC), y de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo, Marta Macías.
2. El posicionamiento de Lima (Perú): 84.612,40 euros para «diálogo ciudadano»
Proyecto: «Consolidación del proceso de diálogo y comunicación ciudadana para la internacionalización de la ciudad de Lima». Financiado bajo el paraguas de la red europea «AL-Las», el dinero de los barceloneses sirvió exclusivamente para pagar jornadas de debate, consultorías de comunicación y gastos de coordinación institucional.
El mapa del poder en 2016: subvención otorgada bajo el gobierno de coalición nacionalista de la Diputación de Barcelona presidido por Mercè Conesa (CDC). El área responsable directa fue la de Presidencia y Relaciones Internacionales, controlada políticamente por el diputado Jaume Ciurana (CDC/CiU), firme defensor de la denominada «diplomacia de ciudades» para proyectar el relato separatista en el exterior.
3. El chiringuito del Líbano: 70.000 euros a una fundación privada para un «Observatorio Cultural»
Proyecto: creación de un «Observatorio Cultural en la Comunidad Urbana Al-Fayhaa» (Trípoli). Paradójicamente, el beneficiario directo de la subvención no fue ninguna administración pública libanesa, sino la Business Incubation Association in Tripoli (BIAT), una fundación privada dedicada a la incubación de empresas que recibió el dinero para estudios y recopilación de datos culturales.
El mapa del poder en 2016: nuevamente, la Diputación de Mercè Conesa (CDC) concedió el dinero a través de una red de influencia de administraciones metropolitanas controladas por el nacionalismo catalán y la izquierda. El proyecto se canalizó a través de la red MedCities —cuya Secretaría General ocupaba el Área Metropolitana de Barcelona (AMB)— con la implicación de cargos como Xavier Tiana y el histórico secretario Joan Parpal.
El portavoz de VOX en la Diputación de Barcelona, Jordi de la Fuente, se ha mostrado tajante ante lo que califica como un «expolio sistemático y planificado» de los recursos locales: «Estamos ante un monumento al despilfarro y a la desvergüenza política. Mientras los vecinos de la provincia de Barcelona sufrían para llegar a fin de mes, ya en ese lejano 2016, ahora, hoy pagan todavía más impuestos abusivos y carecen de servicios públicos dignos en sus municipios, pero tienen que soportar a una Administración que ‘da por perdido’ el dinero. ¡Hay que tener la cara muy dura!”
Añade que “los partidos del régimen separatista y sus socios se dedicaban en 2016 a regalar cientos de miles de euros en consultorías vacías, informes inútiles y observatorios de papel en Bolivia, Perú o el Líbano. Es intolerable que nos digan ahora, encogiéndose de hombros, que este dinero público es imposible de recuperar por su propia negligencia a la hora de exigir justificaciones y exigir devoluciones. Exigimos responsabilidades políticas y técnicas inmediatas. Ni un solo euro de los barceloneses debe volver a salir de nuestra provincia para financiar ocurrencias ideológicas al otro lado del planeta mientras nuestros barrios y nuestras infraestructuras sigan abandonados«.