
Diez colegios de la Región de Murcia, donde gobierno el Partido Popular, tenían previsto arrancar la próxima semana el Programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí, un plan impuesto desde hace más de una década a través de un convenio con Rabat. Sin embargo, orientadores de algunos centros han empezado a trasladar este miércoles que la Consejería de Educación y Formación Profesional lo suspende.
El departamento del consejero Víctor Marín todavía no lo ha confirmado de forma oficial y se escuda en que «el compromiso es cumplir el acuerdo, siempre dentro de la legalidad». Ese acuerdo hace referencia al pacto presupuestario con VOX, que contemplaba expresamente el fin de este programa.
El proyecto, en marcha en la Región desde 2012 tras la firma de un convenio entre España y Marruecos, se dirige a un grupo muy reducido de alumnos —348 de los cerca de 320.000 que hay en las aulas murcianas—, pero implica que mediadores designados por la Embajada marroquí trabajen directamente en colegios de Murcia (El Palmar), San Pedro del Pinatar, Torre Pacheco y Águilas. Además, ofrecían clases extraescolares de Lengua Árabe y Cultura Marroquí, favoreciendo el mantenimiento de raíces extranjeras en lugar de la integración.
Desde VOX Murcia confirman que cuentan con el compromiso del Gobierno regional para que el proyecto no siga adelante. La formación de Santiago Abascal lleva meses reclamando el cierre de este tipo de programas y de los centros destinados a menores extranjeros no acompañados, defendiendo que las aulas deben ser un espacio para reforzar la identidad española y no para mantener privilegios culturales ajenos.
La Consejería, que en marzo defendía públicamente este plan bajo el argumento del «respeto a la diversidad», ha ido virando su postura a medida que VOX endurecía sus exigencias. Ahora se limita a asegurar que se cumplirá lo pactado en los Presupuestos.
El movimiento de Murcia llega después de que la Comunidad de Madrid, gobernada por Isabel Díaz Ayuso, anunciara este verano la salida del Programa de Lengua Árabe a partir del curso 2025-2026. El Ejecutivo madrileño denunció «disfunciones graves» y falta de garantías en su funcionamiento, abandonando un proyecto que todavía está presente en 393 colegios de doce comunidades autónomas.
Con Madrid ya fuera, el Gobierno murciano se queda sin coartada y se ve obligado a atender a la presión de VOX para eliminar de una vez por todas este instrumento de injerencia cultural marroquí en los colegios españoles.